A

  • A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
  • A abril alabo si no vuelve el rabo.
  • A abril con sus chaparrones, sigue mayo con sus flores. El refranero explica las características propias de cada mes. Aclara como después de abril llega el mes de mayo, época más tranquila meteorológicamente hablando y más cálida.
  • A abril, desearle por lluvioso y temerle por vil. Las lluvias del cuarto mes del año casi siempre son positivas para el campo. En cambio, durante este periodo de treinta días son posibles circunstancias dañinas como heladas o granizo. 
  • A acocote nuevo tlachiquero viejo. Se emplea para dar a entender que una tarea difícil debe hacerla el que tiene habilidad o experiencia. Acocote es un guaje largo y hueco que se usa para extraer el tlachique, que es el pulque dulce. Tlachiquero es el que extrae el tlachique.
  • A acocote viejo tlachiquero nuevo. Si el in¡strumento es viejo, es preferible que lo use un trabajador joven.
  • A agentes y consentientes la misma pena se debe. Consentiente = Consentidos, cómplice. 
  • A agosto y septiembre, pocos los (les) entienden.
  • A Alcalá, putas, que llega San Lucas. Alcalá de Henares-Madrid Porque el 18 de octubre (San Lucas) comenzaba el curso académico.
  • A Alcalá, que no hay justicia. Alcalá de Henares-Madrid Aludía a la impunidad en que quedaban muchos excesos y alborotos cometidos por estudiantes, que gozaban del fuero universitario.
  • A algunos se les ha creído valientes, porque tuvieron miedo de correr.
  • A ama gruñona, criada rezongona.
  • A amante que no es osado, dale de lado.
  • A Amayas, sin pan no vayas, que te 'esmayas'. Amayas-Guadalajara
  • A amistades ciertas, siempre las puertas abiertas.
  • A amistades que son ciertas, siempre las puertas abiertas. 
  • A amo ruin, mozo malsín. Malsín = Chivato, soplón, murmurador. 
  • A amor mal correspondido, aumenta el olvido.  
  • A amor mal correspondido, ausencia y olvido. 
  • A amor y fortuna, resistencia ninguna.
  • A amos deudores, criados hurtadores.
  • A animal que no conozcas, no le tientes las orejas. Significa que debe tenerse precaución con los desconocidos, no brindándoles afecto ni confianza a las primeras de cambio. Burros, caballos y perros suelen corresponder de manera agresiva a los mimos y caricias de los extraños.  
  • A año tuerto, el huerto.
  • A año tuerto, labrar un huerto.
  • A aquel que esperar puede, todo a su tiempo y voluntad viene. 
  • A árbol caído, todo son piedras. 
  • A asno lerdo, arriero loco. Recomienda el castigo como método para conseguir que las personas de escasa inteligencia lleven a cabo las tareas que se les encomiendan.
  • A asno lerdo, modorro arriero. Quiere decir que a uno mal corregido, darle otro que sea horma de su zapato, que lo dome y corrija, que el necio por la pena es cuerdo. Se dirá también recuero por arriero.
  • A asno modorro, arriero loco. = A asno lerdo, arriero loco.
  • A asno muerto, cebada al rabo. = A burro muerto, cebada al rabo.
  • A asno que quiere imitar al mulo, se le ve el culo.
  • A asno tocho, arriero tonto. = A asno lerdo, modorro arriero.
  • A asno tonto, arriero loco. = A asno lerdo, arriero loco.
  • A asno tonto, arriero modorro. = A asno lerdo, modorro arriero.
  • A ave de paso, cañazo.
  • A “ayer” lo conocí, pero a “mañana” nunca vi.
  • A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro. Indica que por muy honesta que sea una persona, se vende por dinero. 
  • A barba moza, vergüenza poca. 
  • A barba muerta, obligación cubierta. Denota que cuando muere una persona a la que se le adeuda algo por parte de otra, el deudor puede ocultar el débito y quedar así libre de saldarlo.
  • A barba muerta, poca vergüenza.
  • A barba, ni tapia ni zarza. Para los muy hombres, no bastan cercas ni paredes, porque tienen maña para cualquier hecho. (Correas) 
  • A barbas con dineros, honra hacen los caballeros. Denuncia la actitud sumisa que muestran algunas personas jóvenes ante otra rica y anciana con el único propósito de beneficiarse en el reparto de la herencia al fallecer ésta.
  • A barbas de indio, navaja de criollo. Refrán criollo que establece que, como dice Rubio, 'las faltas o los defectos de los indios deben ser corregidos por los criollos, por la dureza con que éstos trataban a aquéllos'. El tópico a que se adscribe el refrán es el de que ''no hay mal sin remedio''; el topos, en cambio, presenta a un criollo invencible en su lucha contra el indio bajo el lema de '' a mayor resistencia mayor dureza''.
  • A barbas honradas, honras colmadas. Usase aquí “barbas”, como sinónimo de vejez respetable.
  • A barco desesperado, Dios le encuentra puerto.
  • A barco nuevo, capitán viejo. 
  • A barco viejo, bordingas nuevas. Explica Correas que en bable se llaman bordingas a los maderos que, para reforzar el casco, se ponen en ambos costados del barco; por lo que, figuradamente, el refrán reprende el desatino de asociar cosas desconvenientes entre sí. 
  • A barriga llena, corazón contento.
  • A barriga llena, le faltó la pólvora.
  • A batallas de amor, campo de plumas. Los encuentros amorosos se resuelven en la cama. 
  • A be cé la cartilla se me fue a la calle la Mercé; no me pegue usté, maestro, que a la tarde la traeré. Lo decían los mocetes de la escuela de Pamplona, Alude a est también Félix Zapatero en su novela 'En el 9º de de Navarra'.
  • A bebedor fino, después del dulce, ofrécele vino.
  • A bebedor fino, después del dulce, vino. 
  • A bebedor fino, primero agua y luego vino. 
  • A bebedor fino, tras la leche, vino. 
  • A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo. 
  • A beber sin abusar te invitan con agrado, para poderlo llevar, el vino ha de ser comprado.
  • A beber vino, beber, nunca me venció mi mujer. 
  • A becerra corredora, hay que amarrarle las corvas. Sentencia de rancheros que dice lo que enuncia. Se usa para sancionar situaciones que son consideradas como excesos de libertad.
  • A bestia comedora, piedras en la cebada.
  • A bestia loca, recuero modorro. Recuero = Encargado de la recua, arriero Modorro = Inadvertido, ignorante, desinteresado.
  • A bestia loca, recuero maduro. Refrán brasileño. = A besta louca, recoveiro maduro.
  • A bestia mala, espuela y vara.
  • A bicho que no conozcas, no le pises la cola. Recomienda la prudencia ante situaciones o personas desconocidas.
  • A bien comer o mal comer, tres veces beber.
  • A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar. 
  • A bien obrar, bien pagar. 
  • A bien se llega quien bien se aconseja. Porque se supone que un buen consejo siempre es positivo, Este refrán no siempre resulta verdadero.
  • A bien te salgan, hija, esos arremangos. Advierte irónicamente a las mujeres del peligro que para su fama puede suponer comportarse con descaro, excesiva desenvoltura o manifiesta arrogancia.
  • “A bien te salgan, hijo, tus barraganadas”: el toro era muerto y hacía alcocarras con el capirote por las ventanas. Reprueba a las personas que ensalzan y exageran los méritos alcanzados o las obras realizadas por sus hijos y parientes.
  • A bizcocho de monja, fanega de trigo.
  • A bloque, la casa en roque.
  • A bobos y a locos no les tengan en ocio. 
  • A bobos y locos, no les tengan en poco.
  • A boca de borracho, oídos de cantinero. = A palabras necias, oídos sordos. Ya se sabe que los cantineros soportan, sin prestarles atención, las platicas tartajosas de los borrachos. De igual manera se escucha a quienes se nos acercan contándonos necedades.
  • A boca de cañón. = A quemarropa.
  • A boca de costal. Sin medida, sin tasa.
  • A boca de invierno. A principio o entrada de invierno.
  • A boca de jarro. De manera inesperada. Se usa para expresar 'a traición' o alevosía, es decir, cuando se agrede a alguien sin dejarle posibilidad de defensa. Denota la acción de beber sin tasa.
  • A boca de jarro, sólo la china y el charro. Refrán ranchero que sentencia que el beber pulque directamente del jarro es un rasgo distintivo de la china y del charro. Rubio expresa su sospecha de que esto es sólo una manera nacionalista de decir que para beber pulque sólo el mexicano es bueno.
  • A boca de noche. Al anochecer.
  • A boca de sorna. = A boca de noche.
  • A boca llena. Con claridad, abiertamente, hablando sin rebozo.
  • A bocado harón, espolada de vino. Advierte que así como se ayuda a la bestia lerda con la espuela, así al manjar seco e indigesto se le ha de ayudar con el vino. Aconseja que al bocado o trozo de comida seco, indigesto o desagradable lo acompañemos de un buen trago de vino para facilitar su ingesta.
  • A bocado harón, vino por espolón. = A bocado harón espolada de vino.
  • A boda ni bautizado, no vayas sin ser llamado. Arremete contra los entrometidos que se presentan en una celebración sin ser invitados.
  • A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado. = A boda ni bautizado, no vayas sin ser llamado.
  • A bodas me llaman.
  • A bodas ni a niño bautizado, no vayas sin ser llamado. = A boda ni bautizado, no vayas sin ser llamado.
  • A bola vista. A las claras, descubiertamente, con evidencia y seguridad.
  • A bombo y platillo. Con mucha publicidad.
  • A bordo no hay más cuerda que la del reloj.
  • A borracho fino, primero agua y luego vino. 
  • A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
  • A borracho o mujeriego, no fíes la bolsa del dinero. 
  • A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado. 
  • A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
  • A borrico desconocido, no le toques la oreja. Lo mejor es obrar con cuidado frente a situaciones o personas desconocidas.
  • A borrico muerto, cebada en el rabo. 
  • A borrico perro, cuélgale el cencerro. de Porcuna-Jaén
  • A borrico regalado, no le mires el dentado. (La ciudad oral) = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A borrico 'regalao' no le mires el diente.= A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A borrico remolón agudo aguijón.
  • A borrico viejo, poco verde. = A burro viejo, poco verde.
  • A bote pronto.
  • A braga rota, compañón sano. Compañón = Testículo
  • A bribón, bribón y medio. Cuando alguien actúa con picardía o malevolencia, hay que emplear sus mismas armas, e incluso acrecentadas, con el objeto de tratar a un pícaro o a un malvado como se merece.
  • A brutos da el juego.
  • A buen adquiridor, buen expendedor. Se le atribuyen dos significados. Por un lado, advierte de que una persona que logra hacerse con una gran fortuna a base de esfuerzo, hallará a su lado algún heredero dispuesto a derrocharla; y por otro, da a entender que quien mucho gana, mucho, gasta.
  • A buen amigo, buen abrigo. Un buen amigo si lo es en realidad, comparte contigo en las buenas y en las malas, también te ayuda cuando más lo necesitas.
  • A buen amo, mejor criado. 
  • A buen andar o mal andar, comer y guardar. 
  • A buen año y malo y malo, no dejes la harina en el salvado. 
  • A buen año y malo, molinero u hortelano. Alaba las virtudes de ambos oficios, puesto que resultan útiles tanto en los años de abundancia como en los de escasez.
  • A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
  • A buen banderillero hay toro en todas partes. Elogio para el que no duda al obrar.
  • A buen barón, poco le presta el aguijón.
  • A buen bocado buen grito. En sentido recto, señala que comer en exceso produce trastornos físicos y dolores. Por extensión, advierte acerca de las consecuencias negativas que trae consigo entregarse sin freno al disfrute de un placer.
  • A buen bocado, buen grito o suspiro. = A buen bocado buen grito.
  • A buen bocado, buen provecho.
  • A buen bosque vas por leña.
  • A buen caballo no hay que decirle arre. R. italiano =A buon cavallo non occore dir trotta. 
  • A buen caballo se dé buen jinete. R. italiano = A buon cavallo si dé buon cavaliere.
  • A buen capellán, mejor sacristán. Escrito en un tono irónico, indica que cuanto más malo es el capellán, peor es el sacristán.
  • A buen comer o mal comer, tres veces beber. 
  • A buen comedor, quitárselo de delante.
  • A buen comer o mal comer, tres veces beber.
  • A buen compañón, buena compañía. 
  • A buen criado no le falta amo.
  • A buen 'criao' nunca falta amo. 
  • A buen culo, buen pedo.
  • A buen entendedor, a señas. = A buen entendedor, pocas palabras.
  • A buen entendedor, breve hablador. = A buen entendedor, pocas palabras.
  • A buen entendedor con medias palabras basta. = A buen entendedor, pocas palabras.
  • A buen entendedor, con pocas palabras basta. (La ciudad oral) = A buen entendedor, pocas palabras.
  • A buen entendedor, poca parola. (Gonzalo Correas) = A buen entendedor, pocas palabras.
  • A buen entendedor, pocas palabras bastan. = A buen entendedor, pocas palabras.
  • A buen entendedor, pocas palabras. La persona que es inteligente no necesita demasiadas explicaciones. En ocasiones se usa, omitiendo la segunda parte, para referirse a algo que no se quiere decir directamente.
  • A buen entendedor… = A buen entendedor, pocas palabras.
  • A buen gato, buen rato. Gato = Taleguilla en la que se guardaban las monedas; y por extensión, el dinero portado en ella.
  • A buen hambre no es menester salsas. 
  • A buen hambre, no hace falta condimento. = A buen hambre, no hay pan duro
  • A buen hambre, no hay mal pan. = A buen hambre, no hay pan duro.
  • A buen hambre, no hay pan duro. Señala que cuando se tiene hambre, cualquier comida es buena.
  • A buen hambre no hay pan duro, ni falta salsa a ninguno. = A buen hambre, no hay pan duro.
  • A buen hambre no hay pan duro, ni se moja en vino puro. = A buen hambre, no hay pan duro.
  • A buen hambre, no hay pan malo. = A buen hambre, no hay pan duro.
  • A buen hambre, no hay pan negro. = A buen hambre, no hay pan duro.
  • A buen juez, mejor pastor.
  • A buen juez, mejor testigo. 
  • A buen médico, mal vecino.
  • A buen puerto vas por agua. = A buen puerto vas por leña.
  • A buen puerto vas por leña. Expresa la idea de acudir al lugar menos indicado en busca de ayuda, comparando la acción con la de los antiguos navegantes que acostumbraban a arribar a los puertos donde se les proveía de madera.
  • A buen puerto vas por leña cuando necesitas la ayuda de la madera.
  • A buen salvo está el que repica. = En salvo está el que repica.
  • A buen santo te encomiendas. Breve expresión utilizada por quien se siente incapaz de ayudar al amigo o familiar que le solicita un favor.
  • A buen señor, buena demanda. 
  • A buen servicio, mal galardón. Amonesta a quienes no saben agradecer un buen servicio recibido.
  • A buen sueño, no hay cama dura. = A buen sueño, no hay mala cama.
  • A buen sueño, no hay mala cama. Cuando de verdad se está cansado, no se ponen reparos al lugar donde se va a dormir y reparar fuerzas.
  • A buen tiempo ponemos al abuelo majo ahora que se ha muerto.
  • A buen tragón, buen taco. Refrán popular que en forma sentenciosa significa lo que enuncia. El que come vorazmente no se conforma con poco. Lo mismo puede decirse del ambicioso, que es mucho lo que necesita para verse satisfecho.
  • A buen vender, la camisa.
  • A buen viento, mucha vela. Santoña-Cantabria
  • A buen viento, mucha vela pero poca tela.
  • A buen viento va la parva. (Pedro Echarte) Expresión con que se da a entender que un negocio, pretensión o granjería va por buen camino.
  • A buen vino, buen tocino. Beber vino puede ser un placer más, o una forma de satisfacer el paladar, para acompañar una buena comida.
  • A buen vino, mejor tocino.
  • A buen vino, no hay mal bebedor.
  • A buena barbechera, mejor sementera.
  • A buena confesión, mala penitencia. 
  • A buena fe, mal engaño.
  • A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño. 
  • A buena fiesta, mala nueva. 
  • A buena gana de bailar, poco son es menester. Con lo que se quiere decir que cuando hay una buena predisposición para hacer algo, poco acicate se necesita ni elementos externos.
  • A buena hambre, gordas duras. Refrán popular muy arraigado en la vieja tradición hispánica y, desde luego, mexicana según la cual a quien tiene hambre todo le parece sabroso, según aparece en refranes paralelos como ' a buena hambre, todo pan es bueno'. El refrán, en efecto, presenta una situación extrema: una buena hambre se puede saciar bien con gordas duras porque con hambre cualquier comida es buena, y sin hambre cualquier comida es mala. Tiene la forma de una sentencia.
  • A buena hambre, no hay mal pan. = A buen hambre, no hay pan duro.
  • A buena hambre no hay pan duro. = A buen hambre, no hay pan duro.
  • A buena hambre, todo pan es bueno. = A buena hambre, gordas duras.
  • A buena hora pidió el rey gachas. 
  • A buena hora y con sol. Canarias Ya era hora, por fin.
  • A buena mujer, poco freno basta. Señala que la mujer honrada no necesita que la enseñen lo que tiene que hacer.
  • A buena mujer y a caballo bien arrendado, poco freno les basta.
  • ¡A buena parte vienes! Cuando piden a quien no puede dar.
  • A buena suela, mala pieza.
  • A buena voluntad nunca falta facultad. 
  • A buenas ganas, huelgan las salsas.
  • ¡A buenas horas, mangas verdes! Dicho antiguo que alude a que los cuadrilleros de la Santa Hermandad -que llevaban mangas verdes-  solían llegar tarde a los crímenes o tumultos.
  • A buenas obras pagan buenas palabras. Recomienda agradecer con palabras las obras y favores que recibamos de los demás.
  • A buenas y sin engaño, para mí quiero el provecho y para ti el daño.
  • A buenos ocios, buenos negocios. 
  • A buenos ocios, malos negocios.
  • A buey harón poco le presta el aguijón. Reconoce que a las personas lentas, torpes y perezosas ningún estímulo las hace reaccionar o cambiar.
  • A buey viejo, cencerro nuevo. Aconseja utilizar lo mejor con quien más necesidad de ello tenga, aunque a menudo se usa con ironía, cuando un anciano hace cosas propias de alguien más joven o, con mucha ironía, cuando un viejo casa con una muchacha joven.
  • A buey viejo no le cates abrigo. Refrán contra los que quieren dar consejos y advertencias a los experimentados. = ¿A do irá el buey que no, are? 
  • A buey viejo no le cates majada, que él se la cata. = A buey viejo no le cates abrigo. 
  • A buey viejo, no le falta garrapata.
  • A buey viejo, no se le saca paso.
  • A buey viejo pasto biche. Se refiere cuando a un viejo le gusta una niña joven.
  • A buey viejo pasto fresco. = A buey viejo pasto biche.
  • A buey viejo pasto tierno. = A buey viejo pasto biche.
  • A buey viejo pasto verde. = A buey viejo pasto biche.
  • A burlarse de la diosa Cibeles. Madrid Al que se pasa en las bromas.
  • A burlas, burlas agudas. 
  • A burra nueva, cincha amarilla.
  • A burra que críe no le digas arre. R. catalán = A burra que criï, no li diguis arri.
  • A burra vieja, albarda nueva.
  • A burra vieja, arrancadas nuevas. 
  • A burro dado, no se le ve el colmillo. = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A burro desconocido, no le toques la oreja. 
  • A burro muerto, cebada al rabo. Critica a quien quiere poner remedio a lo que ya no lo tiene o a quien pretende remediar las cosas a toro pasado, a destiempo. Por extensión, significa que nada importa cómo se le ofrezca a alguien un bien si no puede hacer uso o sacar provecho de él.
  • A burro muerto, la cebada al rabo. (Doval) = A burro muerto, cebada al rabo.
  • A burro negro, no le busques pelo blanco.
  • A burro regalado, no le mires el diente. = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A burro viejo, aparejo nuevo.
  • A burro viejo, no le cambies el camino. La persona terca y encima vieja, nunca podrá cambiar o aprender otros hábitos.
  • A burro viejo no se le cambia el pesebre. = A burro viejo, no le cambies el camino.
  • A burro viejo, pasto tierno. = A buey viejo pasto biche.
  • A burro viejo, poco forraje. = A burro viejo, poco verde.
  • A burro viejo, poco verde. Aconseja un elemental sentido de la dietética con estos animales que ya no toleran esos alimentos. La frase tiene muchas acepciones y la hemos oído aplicada a las personas para desaconsejarlas ciertas cosas impropias de la edad. Las personas mayores deben comer frugalmente.
  • ¡A buscar simiente de rábanos! Frase de despido
  • A buscar una novia me voy a Ambite, y si allí no la encuentro, voy a Escariche. Ambite-Madrid
  • A caballero nuevo, caballo viejo. Este refrán aconseja que al aprendiz de caballero se le proporcione el caballo más experimentado para facilitar su aprendizaje. En un sentido más amplio, el refrán recomienda complementar la valentía y arrojo, propias de la juventud con la sabiduría que aportan las personas experimentadas.
  • A caballo ajeno, espuelas propias. Lo que no es nuestro, pero ha llegado a nuestro poder, hemos de adaptarlo a nosotros mismos.
  • A caballo ajeno primero la silla y después el freno.
  • A caballo andan los hombres y no en pinches burros ojetes.
  • A caballo bravo, media rienda larga.
  • A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
  • A caballo cansao, chaparro nuevo. Venezuela Necesidad de obligar a los haraganes a realizar sus compromisos.
  • A caballo comedor, cabestro corto. Refrán que enseña la necesidad de sujetar al vicioso.
  • A caballo corredor, cabestro corto. A caballo comedor cabestro corto.
  • A caballo corredor, poco le dura su honor. Porque pierde con frecuencia.
  • A caballo corredor y hombre reñidor poco les dura el honor. Porque pierden con frecuencia.   
  • A caballo dado, no hay que mirar la boca. (Gonzalo Correas) = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A caballo dado, no le mires el diente si ha cerrado. (Gonzalo Correas) = A caballo regalado, no le mires el diente
  • A caballo dado no mires el diente. R. brasileño = A cavalo dado nam olhes o dente
  • A caballo dado no se le mira el diente. Cuando te dan un regalo no debes de ver que tan bueno es, sino simplemente aceptarlo. Hay que tomar en cuenta que la edad de los caballos se puede aproximar al inspeccionar su dentadura.
  • A caballo dado no se le miran los dientes. R. brasileño = A cavalo dado nâo se olham os dentes.
  • A caballo dado no se le ve colmillo. Quiere decir que lo que nada cuesta, se acepta sin reparo, no hay inconveniente en aceptarlo.
  • A caballo de alquiler; mucha carga y mal comer.
  • A caballo de buena sangre, no le importa el terreno. Refrán ranchero que se usa para sancionar situaciones en que alguien pone muchas condiciones para hacer algo.
  • A caballo de fuego, hombre de paja; hombre de paja, caballo de fuego. R. italiano = A cavallo di fuoco, uomo di paglia, a uomo de paglia, cavallo di fuoco.
  • A caballo de presente no se le mira el diente. Presente = Regalo, obsequio, dádiva, don. = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A caballo de presente, no se repara en el diente. = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A caballo donado no se le mira en la boca. R. italiano = A caval donato non si guarda in bocca.
  • A caballo duro, bozal de seda.El refrán se refiere al caballo duro de boca, o sea rebelde a la rienda. De él aconseja que no hay que castigarle demasiado. Se aplica a situaciones de rebeldía humana; el sentido del refrán entonces es una invitación a la diplomacia. Para la gente o las cosas difíciles son más efectivos el buen trato y la paciencia.
  • A caballo flojo, fuerza de mosca.
  • A caballo grande, grandes espuelas. Es igual que decir: "a grandes males, grandes remedios". No puedes esperar solucionar problemas complicados con soluciones comunes o tradicionales o también situaciones de la vida que requieran sacrificio.
  • A caballo joven, jinete viejo. R. italiano = A cavallo giovane, cavaliere vecchio. 
  • A caballo manso, le ponen la montura.
  • A caballo muerto, la cebada al rabo. = A burro muerto, cebada al rabo.
  • A caballo muerto, la cebada en la cola.
  • A caballo muy comedor, cabestro corto. R. brasileño = A cavalo roedor, cabestro curto.
  • A caballo no hay ningún cuerdo.
  • A caballo nuevo, caballero viejo. Para que le trisne bien.
  • A caballo nuevo jinete viejo. R. brasileño = A cavalo novo, cavaleiro velho. 
  • A caballo palpado, nunca lo montes confiado. Se aplica a quien, por la circunstancia que sea, ha quedado receloso. Forma parte de los refranes usuales en los universos mexicanos de la charrería o el rancho.
  • A caballo presentado, no hay que mirarle el diente. (Doval) = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A caballo que ha trabajado, no le faltan sobrehuesos.
  • A caballo que rabea, ningún charro lo desea. Refrán de la charrería. 'Rabear' es una forma ranchera del verbo 'rabiar'
  • A caballo que se empaca, dale estaca.
  • A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa. Capa = Pelaje, color del pelo de un animal.
  • A caballo que vuela, ¿para qué espuela?
  • A caballo regalado cuídalo como si fuese comprado.
  • A caballo regalado, muchas gracias.
  • A caballo regalado, mucho mejor si está sano.
  • A caballo regalado, no le ande buscando dedicatoria y moño.
  • A caballo regalado, no le ande buscando moño. 
  • A caballo regalado, no hay que mirarle el diente. (Sbarbi) = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A caballo regalado, no le mires el dentado. (Doval)  = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A caballo regalado, no le mires el diente. Aconseja aceptar los regalos sin buscar defectos. [Según Doval, el refrán se atribuye a San Jerónimo]
  • A caballo regalado, no le mires la boca. Refrán italiano = A cavallo donato non si guarda in boca.  (Andrea)
  • A caballo regalado no le periscopees los incisivos. Alteración de = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A caballo regalado no se le abre la boca. R. de Brasil y Portugal = A cavalo dado nâo se abre a boca.
  • A caballo regalado, no se le mira el colmillo. = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A caballo regalado, no se le mira el dentado. = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A caballo regalado no se le mira el diente. = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A caballo regalado no se le mira el ojo. R. gallego = A cabalo regalado non se lle mira o ollo.
  • A caballo regalado no se le mira el pelo. R. brasileño = A cavalo dado nâo se olha o pêlo.
  • A caballo regalado no se le mira la boca. R. francés = A cheval donné on ne regarde pas à la bouche.
  • A caballo regalado, no se le miran los dientes. = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A caballo regalado no se le ve el colmillo.
  • A caballo regalado quítale el envoltorio. Alteración de = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A caballo regalado, seguro que no está adiestrado.
  • A caballo regalado, un caballo que tienes de más.
  • A caballo regalado ves buscándole un establo.
  • A caballo regalado, ya tenemos caballo.
  • A caballo viejo, cabezada nueva. R. brasileño = A cavalo velho, cabeçada nova.
  • A caballo viejo, césped fresco. R. brasileño = A cavalo velho, capim fresco.
  • A caballo viejo, corto el pienso.
  • A caballo viejo, poco verde.
  • A caballo y con matraca y entre los tiros de la policía.
  • A caballo y deprisa viene el mal, y a pie y cojeando se va.  
  • A cabellos enredados, piojos por descontado.
  • A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
  • A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos. = Al cabo de cien años todos seremos calvos.
  • A cabo de rato, Andújar.
  • A cabrón, cabrón y medio. 
  • A cada burro le duelen sus mataduras. Canarias
  • A cada cabeza, su seso.
  • A cada cabo hay tres leguas de mal quebranto. Advierte de que cada cierto tiempo a todos nos toca vivir malos momentos o situaciones difíciles. De alguna manera, el refrán nos recuerda que la vida no es un camino de rosas.
  • A cada cajón, su aldabón. 
  • A cada cañada le llega su añada.  Cañada = Cierta medida de vino. Añada = Cosecha de cada año, especialmente la de vino.
  • A cada capillita, le llega su fiestecita. Refrán mexicano Sé paciente, todo llega. Nadie puede ser ignorado absolutamente por la suerte o la desgracia ni evitar su destino; en el lenguaje familiar, se advierte así a los niños que el siguiente turno de palmetazos es para ellos.
  • A cada cerdo, le llega su sábado. = A cada cerdo, le llega su San Martín.
  • A cada cerdo le llega su San Antonio.
  • A cada cerdo le llega su San Martín. Advierte al ser humano de que tarde o temprano ha de morir. Se usa en muchos casos con ánimo de ofender.
  • A cada chancho (puerco, cerdo), le llega su San Martín. = A cada cerdo, le llega su San Martín.
  • A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes = Al cabo de cien años, los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes. 
  • A cada cosa le llega su tiempo.
  • A cada cual dé Dios el frio, como ande vestido.
  • A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.   
  • A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos. 
  • A cada cual lo suyo, y a robar lo que se pueda. (Pedro Echarte)
  • A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
  • A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
  • A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
  • A cada día, su afán. 
  • A cada día, su pesar y su esperanza.
  • A cada día, su propio afán.
  • A cada edad le cae bien una conducta diferente. Plauto
  • A cada ermita le llega su fiestecita.
  • A cada 'gocho' le llega su San Martino. = A cada cerdo, le llega su San Martín.
  • A cada gorrín le llega su San Martín. (Doval) = A cada cerdo, le llega su San Martín.
  • A cada guajolote, le llega su Nochebuena. = A cada cerdo, le llega su San Martín.
  • A cada guaraguao le llega su pitirre. Guaraguao =ave de rapiña. Pitirre = pájaro algo más pequeño que el gorrión.
  • A cada lechón le llega su San Antón. = A cada cerdo, le llega su San Martín.
  • A cada marrano, le llega su sábado. = A cada cerdo, le llega su San Martín.
  • A cada mula le gusta su comedero. Refrán popular de origen ranchero que, en forma sentenciosa, asienta lo que enuncia: que a cada quien le gusta su hogar (México)
  • A cada necio agrada su porrada. Señala que las personas necias se enorgullecen de sus actos y cualidades. Por extensión, nos informa de que el amor propio nos hace querer y apreciar nuestras cosas por encima de las de los demás.
  • A cada ollaza su coberteraza. Señala que a cada olla le corresponde su tapa o cobertera, es decir, recomienda aplicar a cada cosa lo que le corresponde o dar a cada cual lo que merece.
  • A cada pajarillo, le agrada su nidillo.
  • A cada pajarillo, le gusta su nidillo.
  • A cada pajarillo, le suena bien su cantarcillo. 
  • A cada pajarillo parécele bien su nido.
  • A cada pájaro le gusta más su propio nido. Exaltación de lo propio sobre lo ajeno.
  • A cada pájaro le gusta su nido.
  • A cada paje, su ropaje. 
  • A cada parte, hay tres leguas de mal camino. = A cada cabo hay tres leguas de mal quebranto.
  • A cada paso, un gazapo. 
  • A cada pez, le llega su vez. El refrán de alguna manera nos hace ver que la vida no es eterna y que cuando nacemos  ya está escrito que algún día moriremos.
  • A cada puchero su tapadera. 
  • A cada puerco le llega su sábado. = A cada cerdo le llega su San Martín
  • A cada puerco le llega su San Martín. (Doval) = A cada cerdo le llega su San Martín.
  • A cada puerta, su dueña. Avisa de la importancia del cuidado y custodia que requieren determinadas cosas.
  • A cada puerta, su llave.
  • A cada quien darle por su juego y nunca ir contra la corriente.  ref. 1. Hay que estar bien con todos, no contradecir, y no ir en contra del sentir general. || 2. Hay que hablar a cada persona de lo que le interesa.
  • A cada quien Dios le da, lo que Él cree que le conviene. Refrán popular de alto valor moralizante que en forma sentenciosa sirve para atenuar la inconformidad ante las desigualdades sociales.
  • A cada quien le da Dios lo que le conviene. =A cada quien Dios le da, lo que Él cree que le conviene.
  • A cada quien su propia felicidad. 
  • A cada renacuajo dio Dios su cuajo. 
  • A cada rey su trono.
  • A cada santo le llega su día. A todos se nos presenta una buena oportunidad en la vida.
  • A cada santo le llega su día de fiesta. 
  • A cada santo le llega su hora.
  • A cada santo se le debe una vela.
  • A cada santo se le llega su función.
  • A cada tonto se le aparece la Virgen. = A todos los tontos se les aparece la Virgen.
  • A cada uno Dios da el castigo que merece.
  • A cada uno le duelen sus muelas.  (Sergio A. González)
  • A cada uno le huele bien el pedo de su culo.
  • A cada uno le pican sus pulgas. Quiere decir que no hay que contar a otros nuestras penas o inquietudes, porque a cada uno sólo le interesan las suyas.
  • A cada uno le place aquello con lo que nace.
  • A cada uno le toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
  • A cada uno lo suyo.
  • A cada uno lo suyo, y a robar lo que se pueda. (Pedro Echarte) 
  • A cada uno mate su ventura, o Dios que le hizo.
  • A cada uno su gusto le (lo) engorde.
  • A calza corta, agujeta larga. = A calza corta, agujeta longa.
  • A calza corta, agujeta longa. Anima a, suplir con buen ánimo las carencias inherentes a la vida.
  • A calzón quitáu. En el Fuero General de Navarra hay una frase parecida.A menos de bragas. significa hablar con la verdad , frente a frente, decir las cosas tal cual son y no andar con rodeos.
  • A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
  • A cama corta, encoger las piernas. Indica que cada cual debe vivir dentro de sus posibilidades. No es bueno aparentar más de lo que se tiene. Limita tus gastos a lo que realmente tienes y vivirás con tranquilidad y relativa holgura.
  • A cama chica, echarse en medio.
  • ¿A cama de galgo a por curruscos?
  • A cama pequeña, échate en medio. = A chica cama, si queréis remedio, echaos en medio.
  • A camas honradas, no hay puertas cerradas.
  • A camino largo, paso corto. Recomienda no precipitarse en tareas que requieren mucho tiempo. En general recuerda que todas las labores y negocios necesitan su tiempo, y que, como dice el proverbio: La prisa no es buena consejera. En sentido literal, el consejo de caminar lentamente cuando se emprende un viale largo a pie es muy recomendable, con el fin de no agotar las fuerzas antes de lo necesario.
  • A Campanario vendrás, y el jau no te llevarás. Campanario-Badajoz Se refiere a un sonido gutural que suele emplear los de este pueblo para saludarse, quejarse, maldecir, etc.
  • A campo malo le viene su año. Señala que hasta las peores tierras pueden dar fruto si se dan las condiciones meteorológicas oportunas. Por extensión, advierte de que todo, incluso lo aparentemente innecesario o despreciable, puede ser útil en un momento dado.
  • A can que lame ceniza, no le debes confiar la harina. = A can que lame ceniza, no le fiar la harina. 
  • A can que lame ceniza, no le fiar la harina. Recomienda no fiarle nada a alguien que “lame ceniza”, es decir, que esté pasando calamidades o que se encuentre en la indigencia. En un sentido más amplio, se explica para señalar que las personas que atraviesan por una grave situación económica se ven obligadas a cometer delitos contra la propiedad, lo que hace difícil confiar en ellas.
  • A canas honradas, no ha de haber puertas cerradas. = A canas honradas, no hay puertas cerradas.
  • A canas honradas, no hay puertas cerradas. Las puertas deben estar abiertas para los buenos ancianos.
  • A candil muerto, todo es prieto.
  • A cántaro roto, otro al puesto. 
  • A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo. 
  • A canto de pájaro y risa de niño, no invites a tus amistades.
  • A canto de sirenas oídos de pescadores. 
  • A capa vieja no dan oreja. Señala que a las personas sin lustre nadie las toma en serio. Por extensión, constata que a los pobres nadie los tiene en cuenta o los ayuda.
  • A capar se aprende cortando cojones.
  • A cara de lobo, diente de perro. 
  • A cara descubierta. (Pedro Echarte)
  • A cara sinvergüenza, todo el mundo es suyo. 
  • A caracoles picantes, vino abundante.
  • A carga cerrada, no compres nada. Por los muchos engaños que suele haber en lo que se compra a bulto, sin el conveniente examen.
  • A carne de lobo, diente de perro. = A buen hambre, no hay pan duro.
  • A carne de lobo, hambre de can.
  • A carne dura, diente de perro. 
  • A carne mala, buena salsa. 
  • A carnero castrado no le tientes el rabo. Recomienda no incidir o indagar innecesariamente en aquello que es obvio o evidente.
  • A carnicera por barba, y caiga quien caiga. Se emplea cuando en una comida, los que se han hartado de comer pretenden repartir la cuenta a partes iguales con los que han comido poco.
  • A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
  • A carta cabal. Significa “enteramente, del todo” y suele utilizarse para aludir a la entereza, nobleza y ética de una persona en su relación con el mundo. Una persona que actúa “a carta cabal” es considerada confiable, que se mueve por los principios básicos de la dignidad, tolerancia y respeto para con las demás personas.
  • A cartas, cartas, y a palabras, palabras. Aconseja actuar teniendo en cuenta la actitud de los demás.
  • A cartas vistas no hay mal jugador.  Si se ven las cartas del otro se suele ganar.
  • A casa de mi novia llevé un amigo; él se quedó adentro y yo despedido.
  • A casa de mi novia llevé un amigo;él se quedó de amo y yo despedido.
  • A casa de tu amigo rico irás siempre requerido, y a la del necesitado irás sin ser llamado.
  • A casa de tu hermana, una vez a la semana.   
  • A casa de tu hermano no irás cada serano. Recomienda no abusar de la hospitalidad familiar.
  • A casa de tu hermano no irás cada verano. = A casa de tu hermano no irás cada serano.
  • A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
  • A casa de tu tía, entrada por salida. = A casa de tu tía, más no cada día.
  • A casa de tu tía, más no cada día. Rerán que aconseja no abusar de la bondad aun de los que más nos quieren.
  • A casa de tu tía, no vayas todos los días. = A casa de tu tía, más no cada día.
  • A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
  • A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
  • A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
  • A casa hecha, sepultura abierta. =  Casa hecha sepultura abierta.
  • A casa llevé un amigo; él se quedó de amo y yo despedido.
  • A casa nueva, puerta vieja.
  • A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
  • A casa vieja, portada nueva. 
  • A casa vieja, puertas nuevas. Moteja a quienes, rebeldes al envejecimiento, pretenden en vano maquillar el paso de los años con cosméticos, tintes, peluquines y otros recursos. Por eso se dice también festivamente: La vieja, a estirar; y el diablo, a arrugar.
  • ¡A casita que llueve! 
  • A caso nuevo, consejero nuevo.
  • A castilla van los mozos. A Castilla por segar. ¡Harto Castilla es Corella 'pal' que quiere trabajar! 
  • A catarro gallego, tajada de vino. 
  • A causa perdida, mucha palabrería.
  • A cautela, cautela y media.
  • A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
  • A cazador nuevo, perro viejo.
  • A cazuela chica, cucharadica. 
  • A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.  Aconseja que, si presentimos que algún pícaro nos quiere tender una trampa, más vale salir por pies, o poner pies en Polvorosa, que llegar a las manos.
  • A celada de bellacos, mejor es el hombrre por los pies que por las manos. = A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
  • A cena de vino, desayuno de agua.
  • A charrear y a torear se aprende con babas, no con barbas. Refrán ranchero que asienta que hay cosas que sólo se aprenden en la niñez.
  • A chica boca, chica sopa.
  • A chica cama, échate en medio. = A chica cama, si queréis remedio, echaos en medio.
  • A chica cama, si queréis remedio, echaos en medio. Aconseja que si sólo disponemos de una cama la aprovechemos al máximo y sin queja. ¿Y cómo? Acostándonos en medio, de modo que ya no se sabe si la cama es grande o pequeña. En sentido extenso, anima a que sepamos disfrutar de lo que tenemos, a aceptar nuestra realidad y a no andar todo el día lamentándonos.
  • A chico caudal, mala ganancia. Informa de que a poca inversión, poca ganancia; es decir, que no se puede pretender grandes logros ni emprender grandes proyectos si son pocos los recursos utilizados o escasas las inversiones realizadas.
  • A chico mal, gran trapo.
  • A chico pajarillo, chico nidillo. Recomienda, por un lado, darle poco al que poco vale y, por otro, que reciba poco quien poco merece.
  • A chico pie, gran calzado. = A chico pie, gran zapato.
  • A chico pie, gran zapato.  Se dice para criticar toda desproporción ostensible. En un sentido más amplio, recomienda que se guarde la armonía y proporción de unas cosas con otras.
  • A chico pucherete, chico manjarete. Aconseja la proporcionalidad y la correspondencia entre las cosas.
  • A chico santo, gran vigilia.
  • A chillido de cochino, silbido de matancero. = A palabras necias, oídos sordos.
  • A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.= A palabras necias, oídos sordos.
  • A chillidos de marrano, oídos de chicharronero.= A palabras necias, oídos sordos.
  • A chillidos de puerco, oídos de matancero. Ante las quejas insistentes e injustificadas de quien se siente perjudicado por nuestras acciones, cuando estas son honestas, viene bien que apliquemos esta frase.= A palabras necias, oídos sordos.
  • A cho regalado, lo mataron de un palo dado. Canarias
  • ¡A Chodes, por el atajo! Este dicho viene de antiguo, pues resulta que antes los viejos con sus caballerías que iban a Chodes, desde Ricla y La Almunia, cogían un camino y se evitaban dar toda la vuelta, que es mucha vuelta.
  • A Chuchita la bolsearon.
  • A cielo aborregado, el suelo pronto mojado.
  • A cielo bajo, cada uno come de su trabajo.  
  • A ciento de renta, mil de vanidad. 
  • A clérigo, fraile y judío no le tengas por amigo. 
  • A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre. 
  • A cocina grasa, testamento magro.
  • A comer  a lo mío y a hacer el nido a lo de Román. Cierto labrador se quejaba de la costumbre de algunos pájaros que inexorablemente iban a comer en su sembrado para después anidar en la finca de su vecino Román, dejando para éste la utilidad. Se aplica esta frase que tiene un gran sabor localista para ilustrar aquellas situaciones o comportamientos de quienes se aprovechan de la bondad de una persona y cuando pueden reportarle algún beneficio no se acuerdan de quien tanto les favoreció. Los Navalucillos-Toledo
  • A comer, beber, bailar y gozar, que el mundo se va acabar.
  • A comer, sé tú el primero; a pelear, el postrero.
  • A comer y a la cama, una vez se llama.
  • A comer y a Misa, a la primera campana.
  • A comer y a Misa rezada, a la primera llamada. Toda solemnidad religiosa suele pregonarse con múltiples repiques, que son otras tantas invitaciones para que los fieles asistan a las ceremonias; pero cuando la celebración carece de solemnidad, como es el caso de la misa rezada, quien desee asistir no debe esperar  invitaciones repetidas, pues corre el riesgo de llegar a destiempo. 
  • A comida de olido, pago de sonido.
  • A comida repetida, no hay barriga.
  • A comienzos de febrero ten dispuesto ya el apero. Al comenzar febrero hay que tener dispuestos todos los útiles de labranza.
  • ¿A cómo canta la calandria? Frase de jornaleros que equivale a la de: ¿Cuánto es el jornal?
  • A como come el mulo, caga el culo.
  • A concejo malo, campana de palo. Refrán que indica que cuando una cosa es mala, lo son también sus anejas.
  • A conejo ido, palos a la madriguera. Canarias
  • A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
  • A confesión de parte, relevo de prueba. Es un axioma jurídico que significa que quien confiesa algo libera a la contraparte de tener que probarlo. Cuando no se puede agregar nada más sobre un tema, es mejor darlo por cerrado.
  • A confite de monja, pan de azúcar.
  • A consejo de ruin, campana de madera.
  • A consejo ido, consejo venido.  
  • A consejo malo, campana de palo. = A concejo malo, campana de palo.
  • A consejo ruin, campana de madera.
  • A consejo ruin, compra madera. 
  • A contactos necios, estado: No admitido.
  • A corazón seco, ojos secos. Pedro Echarte
  • A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño. = A cordero extraño, no metas en tu rebaño.
  • A cordero extraño, no metas en tu rebaño. Aconseja no abrir las puertas de nuestra casa ni de nuestro corazón a aquellos a los que no conocemos. Este refrán es también efectivo si se lee literalmente, porque los pastores saben muy bien los quebraderos de cabeza que les trae tener un cordero ajeno.
  • A corsario, corsario y medio.
  • A corta calza, agujeta larga. Refrán que, en lo moral, enseña a suplir con buen ánimo la cortedad de los dones de la suerte.
  • A cosa hecha. (Pedro Echarte)
  • A cosa hecha, todos acertamos. (Pedro Echarte)
  • A costa de barba luenga, mantiene a su cuyo Menga. 
  • A costa de los campos viven en los pueblos millones de vagos.
  • A costa de tu tío rico, trabaja Perico. 
  • A costura mala, la hebra de avara.  
  • A “creí que” y “pensé que”, los ahorcaron en Madrid.
  • A Creíque y Penséque los ahorcaron en Madrid: pero han debido dejar muchos hijos por ahí.
  • A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
  • A cuadrúpedo donado no le periscopées el incisivo.
  • A cuadrúpedo equino dispensado gratuitamente, no le escudriñes la pieza dental.
  • ¿A cuál vuelta se echa el perro? - A la última. de Casas del Monte Cáceres 
  • A cualquier cosa llaman rosa. Moteja a los que, por manía de grandeza, gustan de mentar con simbombancia todo aquello que les pertenece, aunque sean berzas. En tales casos, para sustraerse a las apariencias, es recomendable considerar que: A VECES, UNA COSA VES, Y OTRA ES.
  • A cualquier cosa marrón, llaman las patronas chocolate. 
  • A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
  • A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
  • A cualquier hora, el perro mea y la mujer llora.
  • A cualquier monja se le escapa un pedo.
  • A cualquier taco le llaman cena.
  • A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
  • A cualquiera se le muere un tío.
  • A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto, no hay vaca.
  • A cuatro cosas no prestes fe: sol en invierno, nubes en verano, amor de mujer y discreción de fraile. Refrán italiano = A quattro cose non prestar fede: sole d`inverno, nuvole d`estate, amor di donna e discrezion di frate. (Lucrecia Díaz)
  • A cuatro pesetas mandan (el jornal) todo el mundo se sosiegue. Mientras no manden a duro el que lo ha sembrau, que siegue. de Mélida-Navarra 
  • A cuco, cuco y medio.
  • A cucharón grande, pa’ quitar el hambre.
  • A cuenta de canciones. Gratis, sin remuneración.
  • A cuenta de la Villa, pantalón de maravilla. 
  • A cuenta de los gitanos, hurtan muchos castellanos. 
  • A cuenta de los gitanos, roban muchos castellanos.
  • A cuenta de primos cigarros finos.   
  • A cuenta del tío rico trabajaba Perico. 
  • A cuentas viejas, barajas nuevas. Recomienda no retrasar el ajuste de cuentas, con el fin de evitar disputas.
  • A dádivas no hay acero que resista. = Dádivas quebrantan peñas.
  • A daño hecho, haced ruego y pecho. = A lo hecho, pecho.
  • A darle que es mole de olla. Refrán mexicano *Hacer algo sin tardanza. Es un dicho mexicano con el que se insta a hacer las cosas sin vacilaciones ni demoras, por considerarlas placenteras u oportunas. Aseguran los conocedores que el mole de olla es platillo suculento, por lo que no debe desaprovechase la oportunidad de disfrutarlo.
  • A días calurosos que olvidamos el abrigo, nos sorprende marzo con aire y frío.
  • A días claros, oscuros nublados. Señala que a la alegría le sigue la tristeza y que a los momentos de abundancia le aguardan los de escasez.
  • A diente cogen la liebre.
  • A diestro y siniestro. Sin tino, sin orden, sin discreción ni miramiento. 
  • A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
  • A dinero en mano, el monte se hace llano.
  • A dineros dados, brazos quebrados. Señala que el pagar por adelantado una labor puede conllevar la relajación en su finalización por parte de la persona que ha de llevarla a cabo.
  • A dineros pagados, brazos cansados. = A  dineros dados, brazos quebrados.
  • A dineros pagados, brazos cruzados. = A  dineros dados, brazos quebrados.
  • A dineros pagados, brazos quebrados. = A dineros dados, brazos quebrados.
  • A Dios. Para despedirse. Para denotar no ser ya posible evitar un daño. Para expresar decepción.
  • A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
  • A Dios de rodillas; al rey de pie, y al demonio en el canapé. 
  • A Dios, lo mejor. 
  • A Dios, lo mejor del mundo, pues es Señor sin segundo.
  • A Dios, lo que es digno de Dios… y a la cama la sobrecama. 
  • A Dios, llamaron tú.
  • A Dios mi tía María, a Dios mi tío José, para el año que viene a Fuerteventura iré.
  • A Dios, nada se le oculta.
  • A Dios nadie se la hace que no la pague. 
  • A Dios no lo vemos, pero por los sentidos lo reconocemos. (David Sur)
  • A Dios rogando y con el mazo dando. Enseña que el esfuerzo personal es el mejor medio para alcanzar un objetivo o terminar una tarea. No suele ser práctico esperar la ayuda divina ni la de terceras personas. * [El mazo es de los oficios de fuerza, de hacer carretas y poner los arcos a las cubas. Quiere decir que nosotros obremos y nos ayudará Dios; y no queramos que nos sustente holgando] (Gonzalo Correas).  * [Cuentan que a un carretero se le rompió uno de sus carros en un camino y que dio la coincidencia de que por allí transitaba San Bernardo, a quien el carretero rogó que intercediera ante Dios para que Éste le arreglase el carro. El santo varón le dijo: “Yo rogaré a Dios, amigo, y tú entre tanto da con el mazo”] (Doval) También alude a la mala voluntad de los que fingen ser piadosos y buenos. En general, este refrán se expresa cuando una persona habla de un modo y actúa en sentido contrario.
  • A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
  • A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
  • A Dios se le dejan las quejas, y al diablo las disparejas.
  • A Dios servir y honrar, es reinar.
  • A Dios te doy, abad de Vallecas: estás muerto y resucitado, o estás muerto y rabias. Vallecas es una extensa zona de la ciudad de Madrid (España), cuyo topónimo es el único extendido de modo pluridistrital dentro de la capital. Fue municipio independiente, dentro del partido judicial de Alcalá de Henares, hasta 1950;1 en ese año, mediante Decreto-Ley, fue anexionado al municipio de Madrid.
  • A Dios y a dicha (ventura). Inciertamente, sin esperanza ni seguridad de feliz éxito en lo que se emprende. 
  • A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
  • ¿A dó bueno, Don Fuda? -A Alcalá, si el Dio me ayuda. Refrán judío
  • ¿A dó bueno, Tuda? -A Alcalá, si el Dio me ayuda. Refrán judío
  • ¿A do irá el buey que no are? Recuerda, a quien se queja de su trabajo o de su situación, que no existe oficio o condición que esté libre de dolor, de esfuerzo o de sufrimiento.
  • A do te duele, ahí te daré. 
  • ¿A do vas bien? A do más se tien. Da a entender que los que son semejantes en pareceres, complacencias o genio tienden a buscarse unos a otros, por lo regular con un fin malicioso. Análogamente, pero con sentido inverso, afirma aquel otro tan conocido: Dinero llama dinero.
  • ¿A do vas, duelo? A do suelo. = ¿Adónde vas, mal? Adonde más hay.
  • A Don Fulano le tengo oído, pero no conocido.
  • A donde acaba el novio, empieza el marido.
  • A donde el corazón se inclina, el pie camina. Informa de lo poco que nos cuesta dirigir nuestros esfuerzos en la dirección de nuestros anhelos. Es un refrán que, a grandes rasgos, podemos decir que reivindica el papel central de los deseos en la configuración de nuestros proyectos personales.
  • A donde el diablo perdió el jorongo y la Virgen la mantilla. Este dicho a lude a algún lugar desconocido y remoto, y por lo tanto, indigno de confianza.
  • A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
  • ¿A dónde fue la Virgen de quince años? Valtorres-Zaragoza A dieciséis.
  • A donde fueres haz lo que vieres. 
  • ¿A dónde irá el buey que no are, sino al matadero? = ¿A do irá el buey que no are?
  • A donde las dan, allí las toman. = Donde las dan, las toman.
  • A donde las dan, las toman. = Donde las dan, las toman.
  • A donde las dan las toman y callar es bueno.
  • A donde no está el dueño, no está su duelo. = Donde no está su dueño, está su duelo.
  • A donde no se meten, se asoman.
  • A donde no te llaman, no te quieren.
  • A donde no te llaman, no vayas.
  • A donde quiera se cuecen habas. Significa que si nos pasa algo malo o vemos alguna injusticia no mpensemos que sólo nos mpasa a nosotros, sino que en cualquier lugar puede suceder lo mismo.
  • A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
  • A donde te duele, ahí te daré. 
  • A donde te quieran mucho, no vayas a menudo. = A donde te quieren mucho, no entres a menudo.
  • A donde te quieren mucho, no entres a menudo. Recomienda no abusar de la hospitalidad de los que nos quieren.
  • A donde tú vas, yo ya vengo.
  • A donde va el violín, va la bolsa. Es decir que la esposa siempre debe acompañar a su marido.
  • A donde va la gente, va Vicente.
  • ¿A dónde vas? -A Chinchilla. -¡Que te metan la morcilla! Chinchilla-Albacete
  • ¿A dónde vas a ir que más valgas?
  • ¿A dónde vas?... ¡A los toros!... ¿De dónde vienes?... De los toros. Refrán con el que se expresa la alegría que muestra el que va a una fiesta, y la desilusión que muestra a la vuelta, porque no se han cumplido sus expectativas.
  • ¿A dónde vas bien? - A donde más se tiene. = ¿A do vas bien? A do más se tien.
  • ¿A dónde vas mal? -Donde hay más. Indica que las desgracias, por lo común, nunca llegan solas.
  • ¿A dónde vas, que valgas más?
  • ¿A dónde vas Vicente? ¡Al ruido de la gente! Se refiere a personas que no piensan ni analizan las situaciones para tomar una propia determinación, sino que por pereza o ignorancia prefieren hacer lo que otros hacen, sin importarles si está bien o mal. Pesrsonas así forman la llamada 'masa'. 
  • A dormir va la rosa de los rosales; a dormir va mi niño porque ya es tarde.
  • A dos de abril el cuclillo ha de venir. 
  • A dos días buenos, ciento de duelo Refrán de signo fatalista, según el cual la vida nos depara cien desgracias por cada dos dichas
  • A dos garrochas, no hay toro valiente. En la fiesta brava, el picador punza con un asta al toro. si el animal ha resistido con bravura el ataque, se le amenaza de nueva cuenta. Según este refrán no hay toro que resista dos puyadas. De la misma forma, hay personas que no toleran más de un ataque o conflicto.
  • A dos palabras, tres pedradas. = A dos palabras, tres porradas.
  • A dos palabras, tres porradas. Crítica a los habladores necios e ignorantes que meten la pata cada dos por tres.
  • A dos puyas no hay toro bravo. Los castigos seguidos pueden acabar con el más bravo. Hay que ser perseverantes. = A dos garrochas, no hay toro valiente.
  • A duras penas.
  • A, e, i, o, u; más sabe el burro que tú. Se les dice a los chicos.
  • A echar la espuela. (el último trago)
  • A echar un pite. (a beber)
  • A echar medio. (a beber)
  • A Elche me ha de ir a ver a mi primo lejano, que los mozos de mi pueblo; mucha paja y poco grano.
  • A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne. Moteja con ironía a los que, por norma, toman para sí la mejor parte y dejan a los demás las escurriduras.
  • A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!
  • A enemigo que huye: Alfombra roja. 
  • A enemigo que huye, diez bendiciones. = Al enemigo que huye, puente de plata.
  • A enemigo que huye, golpe de gracia. = Al enemigo que huye, puente de plata.
  • A enemigo que huye no le entretengas.= Al enemigo que huye, puente de plata.
  • A enemigo que huye, puente de plata. = Al enemigo que huye, puente de plata.
    Nos indica la disposición que hemos de tener para facilitar una retirada ventajosa para las personas que nos están haciendo o nos pueden hacer algún mal o daño, hasta el punto de adoptar cualquier medida para acelerar su desaparición ante nosotros, tendiendo, como indica el refrán, un puente de plata. Otro refrán que expresa la misma idea: A enemigo que huye, diez bendiciones. En cualquier caso, el buen trato al enemigo está presente con tal de su marcha.
  • A enero le sigue febrero, mes fulero. 
  • A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla. 
  • A enfermo de encontrón, medicina de trompón. Es receta contra los enfermos aprovechones, como aquella dama que al topar, en una fiesta, con el famoso doctor Abernetly, se atrevió a preguntarle qué recomendaría a una paciente que presentase tales y cuales síntomas. «Que acudiese en seguida a la consulta del doctor Abernetly», repuso el galeno.
  • A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
  • A entrenador nuevo, victoria segura. En el mundo del deporte de competición se supone que la llegada de un nuevo entrenador asegura el final de la mala racha de un equipo.
  • A equino donado no le auscultes el incisivo. Alteración de = A caballo regalado, no le mires el diente.
  • A equino graciosamente transferido no le periscopees el incisivo.
  • A equino objeto de un obsequio no le periscopees el incisivo.
  • A esa mezcla le falta cal.
  • ¡A escardar cebollinos! Frase de despido.
  • A escaso señor, artero servidor. En caso de estar a las órdenes de un jefe tacaño, el refrán aconseja actuar con astucia y habilidad para obtener una compensación o beneficio. Por extensión, ante las adversidades aconseja actuar con sagacidad si queremos superarlas.
  • A escote, nada es caro. Escote = Partes iguales.
  • A escote, no hay nada caro.
  • A escote, no hay pegote. Regla de oro de los hosteleros, que aconseja cobrar por adelantado y no fiar, porque Si fío, no cobro; si cobro, no todo; pues para no cobrar, más vale no fiar.
  • A escudero pobre, carbón de cañuto. Señala lo mal preparado que se encuentra el escudero de baja condición y, por extensión, cualquier subordinado.
  • A escudero pobre, mozo adivino. = A escudero pobre, carbón de cañuto.
  • A ese andar, llevaros mi haca (jaca).
  • A ese buey nunca le he echado zacate.
  • A ese, como a los caballos viejos, ya no le queda más que el relincho.
  • A ese, como me insulte, lo voy a enviar a criar malvas. (lo voy a matar)
  • A ese, cuando se muera, le tendréis que meter en la caja hojas de morera... -¿Pa qué? -¡Pa que no se mueran de hambre los gusanos!
  • A ese culantro le falta su regadita. A culantro se le da en este caso el significado de culo. Y el atrevido dicho se aplica a la mujer supuestamente necesitada del amor masculino.
  • A ese culantro (cilantro) tan seco, le falta su regadita. = A ese culantro le falta su regadita.
  • A ése hay que darle de comer a parte. (Pedro Echarte)
  • A ése hay que echarle la galga. Como a los carros en las cuestas abajo. 
  • A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
  • A ese le hace los trajes el sastre de Erro. Que no tomaba medidas, porque lo que él decía a los aldeanos: El pantalón, a ojo ya te sacaré; el chaleco has de llevar suelto, y la chaqueta siempre has de andar con ella al hombro. Erro (Navarra)
  • A ese le pica el gallo en el culo. (Moteja de mal mozo)
  • A ese le quedan ya pocas afeitadas. Canarias
  • A ese no le han dejáu crecer las picardías.
  • A ese no lo coge ni la Guardia Civil.
  • A ese no lo mata ni el Tato. (El célebre matador de toros)
  • A ese no lo quiero ni en bandeja de plata. Canarias
  • A ese precio, no habría ya vara en la tienda.  Vara = Unidad de medida.
  • A ese se le sale el calzoncillo por la manga.Moteja de desaliñado en el vestir.
  • A eso de la media noche vino mi hermano a llamarme: Levántate hermano mío que se ha muerto nuestra madre. de Funes-Navarra
  • A Espada y a compás, más, más y más.
  • A espalda vuelta no hay respuesta. El refrán indica, por un lado, que no merece respuesta quien huye y, por otro, que no hay que dar valor a los rumores que, en nuestra ausencia y relacionados con nosotros, circulan por ahí.
  • A espaldas vueltas, memorias muertas.
  • A éste, lo estacan y come hierba. Canarias
  • A este no le cubre la cabeza ni una nevada. Frase exagerativa que dijo un sombrerero tudelano cuando se hartó de probarle género a un cliente muy cabezón.
  • A este son, comen los del ron, ron.
  • A estilo pobre, antes reventar que sobre.  (Angelines Atienza)
  • A estómago lleno todos los alimentos le parecen malos o indiferentes.
  • A fácil perdón, frecuente ladrón. 
  • A falta de buenos, han hecho a mi marido jurado. = A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
  • A falta de caballos, patada en los huevos a los asnos.
  • A falta de caballos, que rulen los vespinos.
  • A falta de caballos, que troten los asnos.
  • A falta de caire, tenga la mujer donaire. Caire = Voz de germanía que vale por dinero, especialmente el ganado por una prostituta en el ejercicio de su antigua oficio.
  • A falta de caldo, buena es la carne. = A falta de pan, buenas son tortas.
  • A falta de colcha, no es mala una manta.
  • A falta de corazón, buenas las piernas son. Dice que cuando flaquea el valor, puede recurrirse a las piernas, sobre todo en casos de desigualdad manifiesta. Lo que, en definitiva, corrobora que Cuando huir es menester, con honra se puede hacer.
  • A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
  • A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
  • A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos. 
  • A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde. De forma literal, informa de que a falta de hombres buenos en el pueblo, nombraron alcalde a mi padre, que era el menos malo del pueblo. Poe extensión, , señala que, a menudo, personas que no merecen un cargo, una posición o un empleo concretos acceden a él por falta de otra persona más apta. En este sentido, el refrán se puede utilizar, por ejemplo, para denunciar la concesión de un empleo a una persona que no lo merece.
  • A falta de manos, buenos pies. 
  • A falta de manos, buenos son los pies.
  • A falta de manos, buenos son pies.
  • A falta de olla, pan y cebolla.
  • A falta de oro, incienso y mirra. 
  • A falta de pan, buenas son las gordas. Refiriéndonos a las tortillas de maíz a las que coloquialmente les llamamos "gordas".
  • A falta de pan, buenas son las semitas. Este refrán, con que los nicas aseveramos que: 'Carentes de una opción principal, debemos conformarnos con lo que contamos como reemplazo' contiene elementos que entran en contradicción ya que la 'semita' actualmente es una de las variedades más sabrosas de pan pues presenta su superficie cuadrada bañada con 'dulce de atado' derretido. 
  • A falta de pan, buenas son tortas. Recomienda conformarse con lo que uno tiene
  • A falta de pan, buenas son tortas de Zaratán.
  • A falta de pan, buenas son tortas; y a falta de toros, buenos son  perros. Prolongación y deformación del conocido refrán A falta de pan, buenas son tortas, que habla de conformarse con lo que hay pero con un claro sentido negativo.
  • A falta de pan, buenas son tortillas.
  • A falta de pan, migajas.
  • A falta de pan, tortilla. 
  • A falta de polla, pan y cebolla. = A falta de pan, buenas son tortas.
  • A falta de reja, culo de oveja.
  • A falta de trigo, venga centeno. 
  • A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
  • A falta vieja, vergüenza nueva.
  • A faltriquera llena y ansia partía. Aplíquese el dicho a gobernantes, alcaldes, empresarios, gañanes y demás gente que, teniendo llenos los bolsillos ceden ante el ansia viva en afanar cartera ajena.
  • A febrero loco, le sigue marzo, también un poco loco.
  • A feria vayas que más valgas. 
  • A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas. 
  • A fiar lo asesinó el mal pagar.
  • A fiesta de gatos, nunca van los ratones. Venezuela = Al baile de las gallinas no van las cucarachas.
  • A fin de año, remienda tu paño. 
  • A finales de abril, la flor verás en la vid. 
  • A finales de junio, vengan pocos diluvios.
  • A fines de abril, en flor la vid. 
  • A fines de junio, deja de cantar el cuco.
  • A flores nuevas aceite perdido. 
  • A flores nuevas, afeite perdido.  Afeite = Cosmético, maquillaje.
  • A follar, a follar, que el mundo se va a acabar.
  • A fortuna adversa no hay casa enhiesta. Enhiesta = Erguida, alzada, levantada.
  • A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
  • A fuego y a boda, va la aldea toda.
  • A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
  • A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
  • A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
  • A fuer del Potro, un maravedí da otro.  
  • A Fuerteventura fui y yo nunca había visto aquello, y cuando pedí un taxi me trajeron un camello.
  • A fuerza de afanes, mantienen los laboriosos a los olgazanes. Indica que algunas personas vagas viven del trabajo de otras.
  • A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
  • A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
  • A fuerza de costumbre. (Pedro Echarte)
  • A fuerza de duros, caen los más fuertes muros. 
  • A fuerza de duros se ablanda lo más duro. 
  • A fuerza de duros, se ablandan los más duros.
  • A fuerza de fortuna, no puede ciencia ni arte alguna.
  • A fuerza de ir todo mal, comienza a ir todo bien. Prov. francés
  • A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar. 
  • A fuerza de palo.
  • A fuerza de palos, como borrico de yesero.
  • A fuerza de pan, como el Royo del Arrabal. Dicen que el Royo del Arrabal, un zaragozano muy famoso, se comió una vez un ternero. le preguntaron: ¿cómo has hecho para comértelo? y él respondió: A fuerza de pan.
  • A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
  • A fuerza de tanto andar nos ha de salir un callo.l 
  • A fuerza de varón, espada de gorrión. Recomienda usar la habilidad y la astucia contra la fuerza del poderoso.
  • A fuerza de villano, hierro en mano. Aconseja el empleo de la fuerza para hacer frente a la persona obstinada e incapaz de razonar. Enseña que a quien no escucha razones es menester resistirle por fuerza.
  • A fuerza ni la comida es buena.
  • A fuerza, ni los zapatos entran. Significa que es inútil e irracional tratar de obligar a alguno a hacer lo que no desea. Cabe hacer notar que esta frase se vale de una sinécdoque; es decir, altera el significado de de las palabras, pues lo que en realidad entra en el zapato es el pie, y no el pie en el zapato.
  • A fullerías, cordobesías.
  • A fullero, fullero y medio. 
  • A fullero viejo, flores nuevas.
  • A fuste degollado, cambiarle horqueta. Refrán ranchero propio de la charrería que indica lo que se debe hacer cuando el fuste o armazón de la silla de montar está degollado. Es decir, ha perdido la 'cabeza'. de México 
  • A galga salida, liebre parida.
  • A galgo mojado, liebre enjuta.
  • A galgo viejo, dadle liebre, no conejo. 
  • A galgo viejo, echadle liebre, no conejo. Advierte que las cuestiones graves, cualesquiera que sean, deben encomendarse al hombre experimentado, nunca al inexperto.
  • A gallego pedidor, castellano tenedor. Aconseja no dar al que tiene la manía de pedir.
  • A gana de comer, no hay mal pan. = A buen hambre, no hay pan duro.
  • A garlito. Pillar a uno a traición. de Navarredonda-Madrid
  • A garlo. Acción de beber de un recipiente sin chupar, escanciando el chorro hasta la boca. de Navarredonda-Madrid
  • A gata vieja, rata nueva.
  • A gatito goloso, se le quema el rostro.
  • A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
  • A gato satisfecho, no le preocupa ratón. Refrán popular que en forma sentenciosa dice lo que enuncia. Paremiológicamente se usa para exponer que quien todo lo tiene carece de ambiciones elementales y, en todo caso, eleva el nivel de ellas.
  • A gato viejo, pollo nuevo.
  • A gato viejo, rata tierna. Alude a la persona de edad avanzada que se enamora de una mujer joven.
  • A gato viejo, ratón nuevo. Venezuela Necesidad de no exigir mucho del quebranto por los años, o de facilitarle su labor. Se aplica también picarescamente, a la inclinación senil hacia la mujer tierna.
  • A gato viejo, ratón tierno. = A gato viejo, rata tierna.
  • A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
  • A gloria huele el dinero, aunque se saque del estercolero.
  • A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
  • A golpe dado no hay quite. Para algo que ya sucedió, debe de aceptarse con resignación de que es imposible eliminar lo sucedido. No se puede retroceder en el tiempo para evitar lo ocurrido. 
  • A golpe de mar, pecho sereno.
  • A gordo mendigo pocos dan zatico. Zatico = Mendrugo, trozo de pan.
  • A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo. 
  • A gran arroyo, pasar postrero. Recomienda ser precavido y no adelantarse nunca en ningún empeño dificultoso, pues más vale pensar las cosas antes de acometerlas; sobre todo, si son arriesgadas y por ello de resultado incierto.
  • A gran caballo, grandes espuelas. Como la causa tiene que estar proporcionada al efecto así el instrumento tiene que estar proporcionado a su función.
  • A gran cabeza, gran sombrero.
  • A gran cabeza, gran talento. Indica que existe una correspondencia entre el tamaño de la cabeza y la inteligencia.
  • A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
  • A gran calva, gran pedrada. 
  • A gran culpa, suave comprensión.
  • A gran chatera, gran pechera. 
  • A gran estatua, gran basa. Recomienda dar a cada cosa el valor que le corresponde.
  • A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo. = A buen hambre, no hay pan duro.
  • A gran pecado, gran misericordia.
  • A gran prisa, gran vagar. = ¡Vísteme despacio que tengo prisa!
  • A gran río, gran puente.
  • A gran salto, gran quebranto. Informa de que cuanto más alto y más rápido subimos, mayor y más contundente suele ser la caída. En sentido figurado, advierte de la relación entre el ascenso meteórico al estrellato, al éxito, a la fama o a una posición social, laboral, etc., y la posterior caída en picado, es decir, la pérdida de todo cuanto se había obtenido durante la ascensión e incluso antes de ésta.
  • A gran seca, gran mojada. Es un refrán de uso entre los labradores para informar de que a una dura sequía le siguen abundantes lluvias. En sentido traslaticio, informa de que la presencia o ausencia molesta y prolongada de algo es seguida de la presencia o ausencia agradable e igualmente prolongada de lo contrario. Pero el refrán tiene más usos y significados. Por ejemplo, se usa para referirse a quien comete de pronto un exceso en algo que dejó de hacer por mucho tiempo o, también, para celebrar la llegada en abundancia de un bien del que se había carecido.
  • A gran solicitud, gran ingratitud.
  • A gran subida, gran caída. = A gran salto, gran quebranto.
  • A grandes cautelas, otras mayores. 
  • A grandes males, grandes enfermos.
  • A grandes males, grandes remedios. Recomienda utilizar métodos enérgicos para resolver los problemas de gran importancia
  • A grandes males, grandes remedios; y a tiempo.
  • A grandes penas, pañuelos gigantes.
  • A grave culpa, suave comprensión.
  • A gritos y sombrerazos.
  • A groso modo.
  • A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
  • A gusto de los cocineros, comen los frailes.
  • A hambre, no hay pan bazo. Constata que cuando se tiene hambre, cualquier comida es buena.
  • A hechos nuevos, nuevos consejos. Jean Bueil
  • A heladas de abril, hambre ha de seguir. 
  • A heredad vieja, heredero nuevo. 
  • A hierro caliente, batir de repente.
  • A higuera sin higos no acuden los mirlos.
  • A hija casada, los yernos a la puerta.
  • A hijo malo, pan y palo. Aconseja el refrán a los padres de hijos difíciles que sean severos con ellos («palo»), pero no tanto que les desatiendan en sus necesidades primordiales («pan»).
  • A hombre de buen entendimiento, pocas palabras cumplen. = A buen entendedor, pocas palabras.
  • A hombre de dos caras, hombre de buena espalda. 
  • A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
  • A hombre desgarbado, dale de lado. 
  • A hombre gordo, camisa larga. 
  • A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto. 
  • A hombre jugador y a caballo correlón…¡Ay qué poco les dura el honor!
  • A hombre que no conozcas, no le toques la oreja. = Al hombre desconocido, no le toques la oreja.
  • A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
  • A honra demasiada, interés hay encubierto.
  • A hora mala, no ladran canes.
  • A hortelano tonto, patatas gordas.
  • A hoy, lo veo; en mañana, poco creo.
  • A Huete, míralo y vete. Huete-Cuenca
  • A Huete, que no hay justicia. Huete-Cuenca
  • A huevo es caldo tía, ¿que no le ve lo gordo?
  • A huevo es como al contado.
  • A huevo es como cheque al portador.
  • A huevo sabe el rompope y a huevo sabe el pan fino.
  • A huevo, ni los zapatos entran. = A fuerza, ni los zapatos entran.
  • A hurón cansado, madriguera nueva.
  • A “idos de mi casa” y “qué queréis con mi mujer” no hay que responder. Con este refrán se recomienda no contestar ni replicar a quien tiene poder, derecho o autoridad para mandarnos.
  • A invierno lluvioso, verano abundoso. Porque la abundancia de lluvias en invierno origina abundantes frutos.
  • A invierno lluvioso, verano caluroso. Afirma que los inviernos en los que llueve abundantemente son seguidos de veranos con altas temperaturas
  • A invierno malhechor, primavera peor. Indica que si en invierno hace mal tiempo, en primavera también.
  • A ira de Dios no hay casa fuerte. = A ira de Dios no hay cosa fuerte.
  • A ira de Dios no hay cosa fuerte. Recuerda que contra el poder divino nada se puede hacer.
  • A jacal viejo, nunca le faltan goteras. Refrán que se usa para significar que a las personas viejas no les faltan achaques. Jacal = especie de choza
  • A jinete novato, caballo sin vicios. R. italiano = A cavalier novizio, cavallo senza vizio.
  • A Juan de la Torre la baba le corre. A Juan de la Torre se le cae la baba, absorto como está en escuchar los halagos y elogios que otros hacen de él. Es, como se ve, un refrán dirigido contra los que se dejan adular.
  • A jueces galicianos, con los pies en las manos. Literalmente, amonesta a los jueces gallegos que se dejan sobornar y, por extensión, a quienes no siendo ni jueces ni gallegos incurren en la misma falta.
  • A juego me llamaron y con la participación me quedé.
  • A juego perdido, cabe le digo. Dícese de aquellos que en los lances más comprometidos se arriesgan a echar el resto.
  • A jugar y perder, pagar y callar.
  • A juicio de buen varón. Hombre juicioso, docto y experimentado.
  • A junta de rabadanes, oveja muerta. = Junta de rabadanes, oveja muerta.
  • A juro. Venezuela Hacer algo a la fuerza o impulsado por el juramento.
  • A juventud ociosa, vejez trabajosa.
  • A la aceituna y al gitano, no los busques en verano.
  • A la aceituna y al ramico gitano, no los busques en verano.
  • A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
  • A la antigüita, como dijo la viejita. 
  • A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
  • A la bajá - A la cimá - A la culá. Localizaciones de los 'Praos' y linares, teniendo como referencia la entrada o el portillo o la inclinación del terreno. La bajá es el lugar que está más bajo y más alejado del portillo que está en cuesta y a donde llega el agua con más facilidad. La cimá es el lugar que está arriba. La culá hace referencia a la terminación de los surcos en el linar según la dirección que lleva el agua para regarlos. de Navarredonda-Madrid
  • A la ballena todo le cabe y nada la llena.
  • A la Bárdena del Rey ya vienen los roncaleses, a comer migas con sebo por lo menos siete meses. (de Valtierra-Navarra)
  • A la Bárdena Rey, ya bajan los roncaleses, a comer sopas de sebo por lo menos siete meses. Trashumancia de ganado lanar, del Roncal a las Bárdenas Reales. (Navarra)
  • A la bestia cargada, el sobornal la mata. Señala que si sobrecargamos a un animal, éste deja de rendir. Por extensión, indica que cuando a una persona se le sobrecarga de responsabilidades, tareas, deberes u obligaciones, su rendimiento se verá afectado.
  • A la bestia mala, le reluce el pelo.
  • A la birlonga. Al descuido o con desaliño.
  • A la boda del herrero, cada cual con su dinero.
  • A la boda del herrero, cada cual con su hierro.
  • A la boda, tan presto va la vieja como la moza.
  • A la bolsa sin dinero, dígola cuero. = Bolsa sin dinero, llámola cuero. 
  • A la borrica arrodillada, doblarle la carga. Se emplea para amonestar a la persona que satura de trabajo a quien ya tiene demasiado Se usa también para criticar a quien se aprovecha de la situación de desventaja de otra persona.
  • A la bota, dale el beso después del queso. Porque el vino -pregona- es el mejor compañero del queso. Figuradamente, se utiliza también para indicar el orden de cosas que debe seguirse cuando se ejecuta alguna acción.
  • A la bruja, nadie se le arrima. = Al bruja, nadie se le arrima.
  • A la buena casada, sólo su marido le agrada.
  • A la buena de Dios. Sin preparación, al azar. Sin artificio ni malicia.
  • A la buena en su rincón, no falta demandador.
  • A la buena mujer, poco freno le basta.
  • A la buena postura, sigue la buena puntería. (David Sur) 
  • A la burla, dejarla cuando más agrada. Aconseja no abusar de la burla, pues, aunque en un principio agrade, cansa si se repite, molesta si no es bien recibida y ofende si va dirigida siempre a la misma persona.
  • A la burra, burro y al burro, palo. Denota que a algunas personas hay que darles lo que les conviene y a otras lo que necesitan. Que se debe diferenciar bien entre una cosa y otra. de Colombia
  • A la burra que está preñada, hacedla ir bien cargada. R. catalán = A la burra que està prenyada, feu-la anar ben carregada.
  • A la cabeza, el comer endereza.
  • A la calle de la Paz, por la Costadilla de la Leña saldrás. Madrid
  • A la cama no te irás sin saber algo más. = Nunca te acostarás sin saber una cosa más
  • A la cama no te irás sin saber una cosa más. = Nunca te acostarás sin saber una cosa más
  • A la cama que es buen 'prau', el que no duerme está 'echau'. 
  • A la cara más fea, la alegría la hermosea. 
  • A la carne, vino, y al jamón, con más razón.
  • A la carne, vino, y si es jamón, con más razón.
  • A la casa del oficial, llega el hambre a la puerta pero no acaba de entrar. de Casas del Monte-Cáceres
  • A la casa en que hay ruda, Dios la ayuda.
  • A la casta, Dios le basta. = A la mujer casta, Dios le basta.
  • A la casta, pobreza le hace hacer feeza. Informa de la dificultad que supone mantener la castidad cuando la pobreza es extrema, pues obliga en ocasiones a entregar el cuerpo a cambio de dinero. Por extensión, reconoce que le extrema necesidad puede hacernos cometer los actos más contrarios a nuestra conciencia o a nuestro deseo.
  • A la cena y a la cama, sólo una vez se llama.
  • A la ciencia Turra, tres en una burra.
  • A la col, tocino; y al tocino, vino.
  • A la conciencia, nadie la engaña. Muchas veces se hace molesta la voz de la conciencia, cuando nos desvela la pobreza de nuestra interioridad, pero ahí está. Podemos camuflarla o hacernos los sordos a ella, pero tarde o temprano se nos hace oír.  Un buen trabajo interior es formar correctamente la conciencia, lejos de esquivarla o desoírla.  Dicho de otro modo: huir del autoengaño, y vivir en conformidad con la persona que queremos ser.
  • A la corta o a la larga. Una vez ú otra; tarde o temprano
  • A la corta o a la larga cae el burro con la carga. 
  • A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza. = A la larga, el galgo a la liebre mata.
  • A la corta o a la larga, el galgo a su liebre mata.= A la larga, el galgo a la liebre mata. 
  • A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
  • A la corta o a la larga, te fastidiará. Una vez u otra, tarde o temprano 
  • A la corta, o a la larga, todo acaba.
  • A la creciente, en el mar; a la llena, en el puerto, porque el quinceno no te haga tuerto. Que así -aconseja-, conforme a las fases de la luna, deben disponerse las derrotas náuticas, en prevención de quebrantos mayores.
  • A la cuarta, ni los bueyes.
  • A la cuesta abajo, las calabazas ruedan. 
  • A la cuesta arriba te quiero mulo, que la cuesta abajo yo me la subo.
  • A La Cueva me llevan, ¡Mira que pueblo! que San Gil en las andas, se va cayendo. La Cueva del Hierro-Cuenca
  • A la culpa, sigue la disculpa.
  • A la chata mandinga la han encontrado amontada en un burro con un soldado; Al subir una cuesta se cayó el burro y a la chata mandinga se le vio el culo. Valtorres-Zaragoza
  • A la chita callando. Significa hacerlo con mucho sigilo, con disimulo o en secreto. El origen de la frase se atribuye al juego de las chitas. Según cita José Mª Iribarren a Cejador en su Tesoro-Silbantes, "chita es la taba con que juegan los muchachos, y el palito, bolillo o hueso sobre el que se colocan monedas y se tira con tejos, desde cierta distancia, a tumbarlo, ganando el (tejo) que queda más cerca del dinero que cayó". 
  • A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
  • A la chita callando si vienes jugando.
  • A la dama hermosa, por el pico le entra la rosa. 
  • A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
  • A la de amarillo, no es menester pedillo (pedirlo). Se utiliza en alusión a personas de poca honra o mala fama. Se acuñó el refrán en tiempos de Luis IX de Francia, cuando, para diferenciar a las prostitutas de las damas, se ordenó que estas últimas ciñeran en la cintura una banda amarilla. Pero como las rameras, para no parecer que lo eran, adoptaron también este distintivo, la confusión creada hizo nacer este otro refrán: Más vale buena fama que cintura dorada.
  • A la de Dios. Dicho  de obrar o de emprender un asunto: Sin consideración.
  • A la de tres va la vencida.
  • A la doncella diciochena, ningún pretendiente la llena; pero cuando pasa de los veinte, bueno es cualquier pretendiente.
  • A la doncella honrada, en casa y pierna quebrada. = La mujer en casa, y la pata quebrada.
  • A la entrada de Las Casas, lo primero que se ve, son las ventanas abiertas y las camas sin hacer. Las Casas-Ciudad Real
  • A la entrada de Padrastro, lo primero que se ve, son las ventanas abiertas y las camas sin hacer. Cendejas del Padrastro-Guadalajara
  • A la entrada Manzanares hay una hermosa laguna, donde se bañan las guapas porque feas no hay ninguna.
  • A la era del Mico. Madrid Mandar allí a los que molestan.
  • A la ermita de San Blas, si vas a coger verbena, pedirás que la garganta el santo te ponga buena. Madrid
  • A la fea, cualquier guarda es buena. 
  • A la fea, el caudal de su padre la hermosea. El “amor” es ciego… cuando hay dinero de por medio. Aunque el ideal, en la mujer, sea que aúne belleza y dinero, este último, no pocas veces, puede suplir la falta de lo primero, pues bien sabido es que Con mucho dinero, todo es hacedero.
  • A la fea el caudal la hermosea. = A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
  • A la fea, el dinero la hermosea. = A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
  • A la feria muchos van a ver y no a comprar.
  • A la feria se va por todo; pero por narices no.
  • A la fin loa la vida, y a la tarde loa el día. Con un marcado tono religioso, el refrán recomienda no confundir la felicidad pasajera, la que nos brinda el día a día, con la felicidad verdadera, la que se obtiene al final de la vida.
  • A la fortuna, por los cuernos.
  • A la fortuna, sólo una vez se le ven las orejas.
  • A la fruta verde y al hombre barbado, darle de lado.
  • A la fruta verde y al hombre malvado dar de lado.
  • A la fuente por agua.
  • A la fuente voy y bebo, y el agua no la aminoro, porque yo la restituyo con las lágrimas que lloro. 
  • A la fuerza ahorcan. Se utiliza cuando una persona se ve obligada a hacer o decir algo que no quisiera bajo ningún concepto. *Se suele decir como justificación de aquello que se hace de mal grado y contra la propia voluntad, sólo y exclusivamente porque se ve uno obligado a hacerlo. (Doval)
  • A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados. 
  • A la fuerza, ni los zapatos entran.
  • A la fuerza no es cariño.
  • A la fuerza, no hay razón que la venza.
  • A la galga y a la mujer, no le des la carne a ver.
  • A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
  • A la gallina no le pesan sus plumas.
  • A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner. 
  • A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
  • A la gente noble, se la conoce por su conversación. (David Sur)
  • A La Gila a sobar manteca. La Gila-Albacete Alcalá del Júcar alude a las bolas de sebo amasado con harina, que hacían para dar sustancia al guiso de patatas a falta de aceite.
  • A la gorra, ni quien le corra.
  • A la gorra, no hay quien corra.
  • A la gran seca, la gran mojada.
  • A la guerra, Andrés, no vayas, y sin luchar vencerás; porque un brindis vale más que el humo de cien batallas. Antonio Plaza
  • A la guerra con la guerra.
  • A la hambre no hay mal pan. = A buen hambre, no hay pan duro.
  • A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua. Refrán con que se maldice a las personas de áspera condición y genio desagradecido, aludiendo al amargor de la adelfa.
  • A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
  • A la hija casada, sálennos yernos. Amonesta a quienes, habiéndose negado a realizar una tarea que se les había ofrecido, se muestran dispuestos a hacerla cuando ya hubo quien la realizara.
  • A la hija de tu vecino, límpiale el moco y cásala con tu hijo.
  • A la hija mala, dineros y casalla. Aconseja no reparar en gastos ni escatimar esfuerzos si queremos ver casada “a la hija mala”.
  • A la hija mala, dineros y casarla. = A la hija mala, dineros y casalla.
  • A la hija muda, su madre la entiende.
  • A la hija, tápala la rendija. = A la hija, tápale la rejilla.
  • A la hija, tápale la rejilla. Recomienda, con evidente doble sentido, que la hija no vea aquello que pueda dañarla.
  • A la hija traviesa, con azotes se endereza.
  • A la hoguera y al fraile, darle aire. (Francisco Marín)
  • A la hora de freír frijoles, manteca es lo que hace falta. Refrán popular de enunciación exclamativa que funciona como bravata para significar que a la hora de los hechos lo que hace falta es valor, no habladas.
  • A la hora de la hora.
  • A la hora de la quema, se verá el humo.
  • A la hora de la verdad.
  • A la hora mala, no ladran los canes.
  • A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
  • A la iglesia no voy porque estoy cojo, pero a la taberna voy, poquito a poco. 
  • A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
  • A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
  • A la ira y al enfado, darles vado. Esto es, esquivarlos hábilmente. Como los músicos de aquella orquesta contra los cuales su director, Toscanini, en súbito arrebato de ira, arrojó una vez su reloj de pulsera. Se hizo el silencio, pero algunos días después el ilustre director recibió junto al reloj, ya reparado, otro de 'pacotilla' que decía: «Éste, sólo para los ensayos.».
  • A la justicia y a la inquisición, chitón.
  • A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
  • A la larga el dulce amarga.  
  • A la larga, el galgo a la liebre mata. Da a entender que tarde o temprano el fuerte acaba venciendo al débil, aunque el curso de los acontecimientos pudiera dar la impresión de lo contrario. Por extensión, alaba el esfuerzo y la constancia de cara a superar las dificultades de la vida diaria.
  • A la larga lo más dulce amarga.
  • A la larga o la corta el galgo a la liebre alcanza. = A la larga, el galgo a la liebre mata. 
  • A la larga, todo se arregla.
  • A la larga, todo se sabe.
  • A la larga y a la corta, la mentira se descubre.
  • A la leche, nada le eches. Es un dicho popular, según el cual, después de bebernos un vaso de leche, no debemos tomar nada más. Ningún tipo de alimento. Su argumento, cortante. La leche se corta y esto es peligroso para la salud. Dicho así suena a cierto. Mas no lo es.
  • A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!
  • A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
  • A la lengua y a la serpiente hay que temerles.
  • A la ley de Cristo, cada quien con su pisto. Pisto = dinero en Guatemala.
  • A la losa, tan presto va la vieja como la moza. La muerte no hace distinciones entre sus nuevos moradores, y lo mismo acoge a la moza como a la vieja. Da a entender que la muerte es implacable y que no respeta edad ni condición.
  • A la lumbre y al fraile no hurgarle. A la primera, porque se debilita y extingue; al segundo, porque, aunque vista hábitos, es de carne y hueso y acabará sucumbiendo a la tentación.
  • A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde. = A la lumbre y al fraile no hurgarle.
  • A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile se prende. = A la lumbre y al fraile no hurgarle.
  • A la luna blanca cobertor y manta.
  • A la luna de enero yo te comparo; que es la luna más clara, de todo el año. 
  • A la luna, el lobo al asno espulga.
  • A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
  • A la luz de la luna, el lobo al asno espulga.
  • A la luz de la tea, ni la más fea es fea.
  • A la luz de la tea, no hay mujer fea.
  • A la luz de la vela, no hay mujer fea.
  • A la madera por el hilo, y a los tontos por la cara. Refrán popular, de tipo semiótico, que expresa lo que enuncia.
  • A la madera se le busca el hilo, a los tarugos la cara. = A la madera por el hilo, y a los tontos por la cara.
  • A la madera se le busca el hilo y a los pendejos el lado. = A la madera por el hilo, y a los tontos por la cara.
  • A la madrastra, el nombre le basta. = Madrastra, el nombre le basta.
  • A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
  • A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
  • A la mal casada, miradla a la cara.
  • A la mal casada mirarle la cara.
  • A la mala costumbre córtale las piernas. = Al mal huso, quebrarle la hueca.
  • A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
  • A la mala costumbre, quebrarle la pierna. = Al mal huso, quebrarle la hueca.
  • A la mala hilandera, la rueca le hace dentera. Indica que las personas poco trabajadoras y holgazanas inventan mil y una excusas, todas ellas frívolas y sin sentido, para justificar su ausencia laboral o su bajo rendimiento, pues quien alega que “la rueca le hace dentera” es todo menos hilandera.
  • A la Mancha, manchego, que en mi tierra no te quiero.
  • A la Mancha, manchego, que es mala tierra; Que la Virgen no quiso pasar por ella.
  • A la Mancha, manchego, que hay mucho vino, mucho pan, mucho aceite y mucho tocino.
  • A la manera que el río hace sus propias riberas, así toda idea legítima hace sus propios caminos y conductos. Ralph Waldo Emerson 
  • A la mañana el blanco y el tinto al sereno.
  • A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
  • A la mañana puro y a la tarde sin agua.
  • A la mar, agua. Se dice cuando hereda o hace gran negocio un ricachón. O cuando cae una nueva desgracia sobre el muy desgraciado.
  • A la mar madera, y huesos a la tierra.
  • A la mar me voy, mis hechos dirán quién soy.
  • A la más cuerda, menos cuerda, porque es más fácil que se pierda.
  • A la mayoría de las personas prefiero darles la razón rápidamente antes que escucharlas. Montesquieu
  • A la media vuelta.
  • A la mejor cocinera, se le ahúma la olla. = El mejor escribano echa un borrón.
  • A la mejor cocinera se le queman los frijoles. Refrán mexicano Para que alguien se exculpe del error cometido.
  • A la mejor cocinera se le va un garbanzo entero. = A la mejor cocinera se le queman los frijoles.
  • A la mejor cocinera, se le va un tomate entero. = A la mejor cocinera se le queman los frijoles. 
  • A la mejor cocinera se le va una papa entera. = A la mejor cocinera se le queman los frijoles.
  • A la mejor chilmolera se le va el metate. =A la mejor cocinera se le queman los frijoles. Chilmolera = cocinera, sobre todo la que ofrece sus productos en la calle // persona chismosa.
  • A la mejor dama se le escapa un pedo. = El mejor escribano echa un borrón.
  • A la mejor puta se le escapa un pedo. = El mejor escribano echa un borrón.
  • A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
  • A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
  • A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté. Escotar = Pagar a partes iguales.
  • A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
  • A la mesa y a la cama, al primer grito. (Pedro Echarte) Refrán valenciano = A la taula i al llit, al primer crit.
  • A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
  • A la mesa y a la cama, sólo una vez se llama.
  • A la mesa y a la misa, sólo una vez se avisa.
  • A la miel del modorro. Cuando muchos se llegan y se aprovechan de lo de otro, como descuidado de guardarlo.
  • A la miel, golosas, y al aceite, hermosas. A la miel, golosas, se dice cuando acuden muchos á cosa que les lleva el deseo á participar de ella. Y al aceite se refiere a la cosmética. Alude a los ungüentos hechos con aceite.
  • ¡A la mierda! (Pedro Echarte) Expresión que denota que por mucho esfuerzo o empeño que se ponga en una cosa, siempre sale mal y se desiste de ello.
  • A la m..., albañiles, que han dáu las doce.
  • A la mínima de cambio. Inesperadamente.
  • A la misa y al molino, no vayas con el vecino. Canarias
  • A la mocedad, ramera; a la vejez, candelera. Se refiere este refrán al radical cambio moral que algunas personas experimentan al pasar de la juventud a la vejez.
  • A la moda, aunque espante.
  • A la moda de Portugal, dos burros en un bagual.
  • A la mona que te trae el plato no le mires el rabo.
  • A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
  • A la moza, con el moco, y al mozo, con el bozo. Con esta hipérbole de la adolescencia, el refrán anima a los padres a que no retrasen demasiado la boda de sus hijas e hijos.
  • A la moza, con el mozo, y al mozo, con el bozo. = A la moza, con el moco, y al mozo, con el bozo.
  • A la moza lozana, hechos y no palabras. Pondera la energía de las mujeres temperamentales, que prefieren las acciones a la palabrería, conforme aconseja aquel otro: Con la moza loca, anden las manos y calle la boca.
  • A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
  • A la moza mala, la campana la llama, y a la buena, ni campana ni nada.  
  • A la moza mala, la zampoña la llama. 
  • A la moza no le pises el callo en el baile, pues se enterarán en la calle. 
  • A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
  • A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
  • A la moza ser buena, y al mozo el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
  • A la moza y a la mula por el pico le entra la hermosura. = A la mujer y a la mula, por el pico les entra la hermosura. 
  • A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura. = A la mujer y a la mula, por el pico les entra la hermosura. 
  • A la moza y a la parra, álzala la falda. = A la moza y a la parra, alzallas la falda.
  • A la moza y a la parra, alzallas (alzadlas) la falda. Aconseja conocer bien a una mujer antes de casarse con ella.
  • A la moza y al fraile, que no les dé el aire. 
  • A la muela se ha de sufrir, lo que a la suegra. Se utiliza en aquellas ocasiones en que se está harto de una cosa, y aconseja, pues, actuar frente a ella extirpándola, como a las muelas, o ignorándola, como a las suegras.
  • A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla. 
  • A la muerte, no hay cosa fuerte.
  • A la muerte no hay cosechador que la coseche.
  • A la muerte no hay que temerle ni buscarla, únicamente esperarla.
  • A la muerte no hay remedio, sino extender la pierna. 
  • A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
  • A la muler, a la yegua y a la mula, por la boca les entra la hermosura. de Galicia = A muller, á cabala e á mula, pola boca lles entra a fermosura. 
  • A la mujer afeitada, tuércele la cara.
  • A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
  • A la mujer bailar, y al asno rebuznar, el diablo se lo ha de mostrar.
  • A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
  • A la mujer bailar, y al burro rebuznar, se lo debió enseñar el diablo. de Galicia = A muller beilar e ao burro ornear, o diaño debeillo ensiñar. 
  • A la mujer barbuda, de lejos se la saluda. Así lo recomienda, por suponerla hombruna y estéril. Lo que no siempre es cierto, si se piensa en la famosa napolitana de los tiempos virreinales Magdalena Ventura, que, con treinta y seis años, tres hijos y ya viuda, de repente echó barba, lo que no impidió que se casara nuevamente y tuviera cuatro hijos más. Por lo que, en definitiva, parece estar más acorde con la realidad aquel otro refrán que señala: La mujer con bigote no necesita dote.
  • A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
  • A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, mejor con dos piedras que con una.
  • A la mujer barbuda o muy velluda, el diablo la sacuda. 
  • A la mujer bella y honesta, casarse poco le cuesta. 
  • A la mujer bigotuda, de lejos se le (la) saluda. Se dice porque las mujeres velludas suelen tener un carácter áspero.
  • A la mujer bonita y a los caballos buenos, los echan a perder los pendejos. de México
  • A la mujer brava, dalle la soga larga. Refrán que afirma que a la mujer hay que sujetarla, pero sin ahogarla.
  • A la mujer brava, la soga larga. = A la mujer brava, dalle la soga larga.
  • A la mujer buena, poco freno le basta, y ni muchos la mala. 
  • A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
  • A la mujer, búscala delgada y limpia, que gorda y sucia ya se te pondrá.
  • A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará. 
  • A la mujer casada, el marido le basta. Afirma que la esposa debe desear agradar sólo a su marido.
  • A la mujer casada, no le des de la barba. 
  • A la mujer casada, nunca le falta novio. 
  • A la mujer casada y casta, con el marido le basta. = A la mujer casada, el marido le basta.
  • A la mujer casada y casta, el marido le basta. = A la mujer casada, el marido le basta.
  • A la mujer casera, el marido se la muera. 
  • A la mujer casta, Dios le basta. Señala que Dios vela por las mujeres honestas.
  • A la mujer como al caballo su terroncito de azúcar, su manazo y luego luego agarran el paso. de México
  • A la mujer de manos grandes, todo lo que coge le parece chiquito. Colombia
  • A la mujer del carnicero le medra la carne en la mano.
  • A la mujer dile tu amor una vez, que el diablo se lo dirá diez.
  • A la mujer, el diablo le dio el saber.
  • A la mujer, el espejo: no hay mejor aparejo. 
  • A la mujer, el hombre la ha de hacer. 
  • A la mujer elegante se le conoce por el guante. 
  • A la mujer en su casa nada le pasa. = La mujer en casa, y la pata quebrada.
  • A la mujer fea, el oro la hermosea. Se dice cuando la mujer que no goza de belleza tiene pretendientes y admiradores por el dinero de la dote o por el poder de sus parientes. Porque la hipocresía y el interés logran que una dama poco agraciada sea vista con buenos ojos en virtud del dinero que puede suministrar. También puede ser aplicado al revés, los hombres feos elegidos para casarse sólo por su dinero. En el mismo sentido tenemos el siguiente refrán: Por el interés, lo más feo hermoso es.
  • A la mujer hay que tenerla bien comida, bien amada y bien vestida.
  • A la mujer honrada, su propia estima le basta.
  • A la mujer la comparo lo mismo que a los caballos que teniendo buen jinete se le quitan los resabios.
  • A la mujer la comparo lo mismo que la cerveza: como se le vaya el corcho (el pudor) se le va la fortaleza. de Olite-Navarra 
  • A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
  • A la mujer, limpieza; y al hombre, diligencia. 
  • A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca. Critica el deseo de las mujeres que sólo piensan en divertirse y disfrutar.
  • A la mujer mala la campana la llama y a la rematá ni la campana ni ná. de Casas del Monte-Cáceres
  • A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
  • A la mujer más cuerda, menos cuerda, para que no se pierda. 
  • A la mujer muy casera, el marido bien la quiera. 
  • A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero. Aconseja la prudencia al prodigar nuestro amor y riquezas. 
  • A la mujer, ni todo el dinero ni todo el querer. = A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero. 
  • A la mujer no la cates, no es melón.
  • A la mujer no se le debe golpear, ni con el pétalo de una rosa.
  • A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida. = A mujer parida y tela urdida, nunca le falta guarida.
  • A la mujer pedigüeña, la persigue la cigüeña.
  • A la mujer pedigüeña ponla donde habita la cigüeña.
  • A la mujer, por lo que valga, no por la nalga. 
  • A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga. 
  • A la mujer presumida, la crítica se le avecina. 
  • A la mujer que fuma y bebe, el diablo se la lleve. 
  • A la mujer que fuma y bebe, el diablo se la lleve. Y si además mea de pié, “libéranos dominé”
  • A la mujer sola, todos le dan con el pie.
  • A la mujer ventanera, tuércele(a) el cuello si la quieres buena.
  • A la mujer y a la burra, cada día una zurra. 
  • A la mujer y a la burra, todos los días zurra.
  • A la mujer y a la cabra, la cuerda larga. 
  • A la mujer y a la cabra, soga larga, soga larga. = A la mujer y a la cabra, soga larga.
  • A la mujer y a la cabra, soga larga. Aconseja controlar (con soga) los actos de la mujer, pero sin atosigarle (larga).
  • A la mujer y a la cabra, soga larga. Pero sin perderla de vista.
  • A la mujer y a la gallina, tuércela el cuello y darte ha la vida.
  • A la mujer y a la gata, no le(s) lleves la contraria.
  • A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla. 
  • A la mujer y a la lechuga, por la cintura.
  • A la mujer y a la mula el bastón les cura. R. catalán = A la dona i a la mula, el bastó les cura.
  • A la mujer y a la mula, hasta el culo le has de ver.  
  • A la mujer y a la mula, mano dura. = A la mujer y a la mula, vara dura.
  • A la mujer y a la mula, por el pico la hermosura. = A la mujer y a la mula, por el pico les entra la hermosura.
  • A la mujer y a la mula, por el pico les entra la hermosura. Aconseja dar de comer en abundancia a la mujer si queremos que esté sana y hermosa. Es un refrán que se emplea, en sentido amplio, para subrayar la importancia de las apariencias.
  • A la mujer y a la mula, por el pico les va la hermosura. = A la mujer y a la mula, por el pico les entra la hermosura.
  • A la mujer y a la mula, por la boca les entra la hermosura. A la mujer y a la mula, por el pico les entra la hermosura.
  • A la mujer y a la mula, vara dura. Recomienda los castigos físicos.
  • A la mujer y a la picaza, lo que vieres en la plaza. Descalifica a las mujeres por su supuesta indiscreción, y lo hace no tanto por hablar mucho, sino por callar poco.
  • A la mujer y a la suegra, cuerda.
  • A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida. El amor que el hombre siente por su mujer y el trato que le dispensa se refleja en el aspecto físico de ésta, al igual que en el aspecto externo de una viña se reflejan los cuidados diarios de su dueño
  • A la mujer y al aguardiente, ¡de repente! 
  • A la mujer y al caballo, no hay que prestarlos. No hay que prestar las cosas que tenemos en gran estima, o censurar la ocasión de perderlos.
  • A la mujer y al caballo no se les lleva la cuenta.
  • A la mujer y al can, el palo en una mano y en la otra el pan. 
  • A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo. 
  • A la mujer y al hierro, dale sin duelo. = A la mujer y a la mula, vara dura.
  • A la mujer y al ladrón nunca les des la ocasión. = A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
  • A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión. Recomienda no dar oportunidad a que la tentación aparezca en las personas. 
  • A la mujer y al mulo, en el culo. 
  • A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver. (César Alcazar)
  • A la mujer y al papel, por detrás has de ver.
  • A la mujer y al papel, sin miedo de romper. = A la mujer y a la mula, vara dura.
  • A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento. 
  • A la mujer y la cabra, rienda larga, pero no muy larga, porque si no, se pierde mujer y cabra. = A la mujer y a la cabra, soga larga.
  • A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
  • A la mula, con halago, al caballo, con palo. La mula, ejemplo de testarudez, sólo obedece al halago y a las buenas palabras, mientras que el caballo, animal más dócil y noble, responde positivamente al castigo.
  • A la mula con el palo y al caballo con halago.
  • A la mula con halagos, al caballo con castigo. R. brasileño = A mula com affago, cavallo com castigo. 
  • A la mula vieja, alíviale la reja. = A la res vieja, alíviale la reja.
  • A la mula vieja, cabezadas nuevas. Dícese de aquellas mujeres que, entradas en años y al borde de la decrepitud, se engalanan y adornan con atavíos impropios de su edad.
  • A la mula y a la mujer, a palos se han de vencer.
  • A la nana, nanita, de San Vicente; Ya  sabrás como el niño ya tiene un diente. Canción de cuna.
  • A la necesidad no hay ley. = La necesidad carece de ley.
  • A la nieve del treinta de noviembre, le sigue el hielo hasta el treinta de diciembre. 
  • A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles. 
  • A la noche, chichirimoche, y a la mañana, chichirinada. Critica, a quienes cambian de opinión y de propósito constantemente.
  • A la noche putas y a la mañana comadres. 
  • A la ocasión la pintan calva. Recomienda aprovechar las oportunidades.
  • A la olla de enero, ponle buen sustanciero. 
  • A la olla que hierve, ninguna mosca se atreve. Explica que a nadie le gusta lanzarse al riesgo seguro.
  • A la orilla del río te espero, galapaguero.
  • A la oveja mansa, cada cordero la mama. 
  • A la oveja mansa, todo el cordero que puede le mama. 
  • A la oveja negra, el lobo es la primera que ve.
  • A la oveja perdida que bala, el pastor va a buscarla.
  • A la par es negar y tarde dar. Enseña que el retraso en la entrega de una dádiva resulta tan inoportuno como no entregarla.
  • A la pata coja. Es andar con un solo pie mientras el otro lo llevas levantado, o sea, dando saltitos. (Pedro Echarte)
  • A la pata la llana. Se dice de la manera de hablar o de comportarse con gran sencillez, naturalidad y confianza, sin cumplidos o afectación exagerada. (Pedro Echarte)
  • A la pera dura, el tiempo la madura. Invita a tener paciencia.
  • A la pereza persigue la pobreza.
  • A la pereza, sigue la pobreza. 
  • A la pesca y a la caza, cachaza.
  • A la plaza, el mejor mozo de la casa. Recomienda confiar al mozo de mayor confianza, y no a otros, los negocios propios.
  • A la pradera de Guardias. Madrid Mandar a los pesados a donde hacían instrucción los guardias de Corps.
  • A la preñada, hasta que pare, y a la parida, cada día.  
  • A la prima, se le arrima. 
  • A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
  • A la prima se la arrima; y si es prima hermana, con más gana.
  • A la primera agua de octubre, echa y cubre. 
  • A la primera agua de octubre, siembra y cubre.
  • A la primera azadonada, disteis en el agua. Se utiliza para señalar lo rápidamente que se ha desvanecido el buen concepto que a primera vista se tenía de una persona.
  • ¿A la primera azadonada, queréis sacar agua? A veces, para sacar agua de la tierra, necesitamos de más de una “azadonada”. Critica la impaciencia y a la precipitación para acometer tareas arduas.
  • A la primera, con palmada. Cuando alguien comienza a hacer alguna cosa, y empieza mal.
  • A la primera embestida, perdió el picador la vida. Refrán surgido en los tiempos en los que los caballos no llevaban peto. Con frecuencia no solo los caballos, los picadores sufrían lesiones y cornadas recayendo sobre ellos la parte más peligrosa de la lidia.
  • A la primera, gesto y palo; a la segunda, mimo y regalo. =La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
  • A la primera, perdón; a la segunda, con el bastón. = Error confesado, mitad perdonado.
  • A la primera perdonera, a la segunda coz que te retumba. de Jaenpendia
  • A la prudencia la llaman pendejez. Todo exceso es censurable, pues en los medios está la virtud, conforme asienta conocida máxima la bondad, la complacencia, la tolerancia desmedidas se subestiman y degeneran en defectos que, a veces, dañan a su poseedor. Pendejez llamamos a la necedad, a la torpeza, a la estulticia, puesto que pendejo es, entre nosotros, el necio, el tonto, el corto de entendederas, fuera de la acepción que a este vocablo da la Academia.
  • A la prueba, buen amor. = Obras son amores, que no buenas razones.
  • A la puerta de un molino me puse a considerar, las vueltas que da la piedra para moler un costal.
  • A la puerta del que sabe trabajar, se asoma el hambre y no se atreve a entrar. Pone de manifiesto que la persona trabajadora siempre tiene algo para comer.
  • A la puerta del rezador, no pongas el trigo al sol.
  • A la puta, el hijo la saca de duda.
  • A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos. En general, los viejos no son muy apreciados, así que este refrán guarda un doble sentido. Por un lado dice dos profesiones que tienen mala salida para personas de edad, la puta porque siempre se prefiere a la mujer joven y el barbero, por el temor a que haya perdido el pulso. Por otro lado, el doble sentido con el que se dicen los refranes hace que este se pueda usar para señalar que alguien ya no sirve para su oficio por ser de demasiada edad.
  • A la puta y al peluquero, nadie los quiere viejos. = A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos. 
  • A la puta y al torero, a la vejez los espero.
  • A la que a su marido encornuda, Señor, y tú la ayuda. Da a entender que el Señor debe ayudar a la mujer que engaña a su marido. De este modo, el refrán enseña que se necesita de Dios y de la bondad para ayudar a la adúltera a que reconozca su pecado y se arrepienta.
  • A la que bien baila, con poco son le basta. 
  • A la que bien baila, poco son le basta. 
  • A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido. 
  • A la que fue flor, algo le queda de olor. 
  • A la que mandar más que su marido se empeña, leña.
  • A la que no está acostumbrada a bragas, las costuras le hacen llagas. = Al que no está hecho a bragas, las costuras le hacen llagas.
  • A la que parió harto no la engaña un parto.
  • A la que quiere ser mala, poco aprovecha guardarla.
  • A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
  • A la que te criaste, te quedaste. 
  • A la que te de jalón, derechito para el colchón. 
  • A la que tenga más de treinta, no la pretendas. 
  • A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
  • A la ramera y a la ballena, todo les cabe y nada las llena. Refrán que significa lo que enuncia. Es una sentencia exclamativa contra la prostituta. La ballena entra en el texto sólo por exigencias de rima y, claro, por el tamaño.
  • A la ramera y a la lechuga, una temporada les dura. 
  • A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal. Enseña que las mujeres de mala vida y los jóvenes irresponsables pagan sus excesos de juventud con la llegada de la vejez. Por extensión,, advierte que los efectos negativos de los excesos de la juventud aparecen en la vejez e forma de múltiples males.
  • ¡A la rapa! Sin determinar. de Navarredonda-Madrid
  • A la raza, como a la calabaza, por la raíz.
  • A la reja, con todo y chivas. Frase hecha con que se requiere sumariamente la presencia de alguien. Al parecer, la frase tiene origen penitenciario o, al menos, así está asumido por aquellos que la usan.  De hecho, en algunas películas de policías y ladrones, donde la gente entra y sale de la prisión de turno, se puede escuchar lo de la reja y las chivas con este significado.
  • A la res, al cuero y al caballo, al pelo. Refrán ranchero que indica cómo se debe herrar a esas dos clases de animales.
  • A la res flaca todo se le vuelven pulgas. de Casas del Monte-Cáceres
  • A la res vieja, alíviale la reja. Aconseja aliviar las cargas laborables a las personas ancianas.
  • A la Romería de la Santísima Faz, los peregrinos caminan sin descansar. Romería a Santa Faz-Alicante.
  • A la ruin oveja, la lana le pesa, y al ruin pastor, el cayado y el zurrón. Refrán que da a entender que a los holgazanes y flojos siempre les son molestos los instrumentos del trabajo, y los miran como carga muy pesada.
  • A la salida nos vemos.
  • A la Sanmiguelada (29 sep.) la liebre embarbechada.
  • A la Santa, la bubota canta. Se refiere a Santa Eulalia, que se celebra el día 12 de febrero en Teruel.
  • A la segunda azadonada, sacó agua. = A la primera azadonada, disteis en el agua.
  • A la segunda pollada, le precede la tercera cluecada.
  • A la sierra, aunque sea en burro. Refrán popular que se usa como exclamación descarada que significaría lo mismo que el grito '¡a la gorra!' Según Rubio, dice, la frase'echar a la sierra' se emplea para indicar, con bien poca vergüenza, casi nada, que vamos a comer a casa ajena, a costa de alguno, que es al que se echa la sierra, y para ir a tan importante acto que no se aviene a espera alguna, nada importa la forma moral o material en que se vaya. de México 
  • A la sierra, ni dueña ni cigüeña. 
  • A la sierra tocino y al serrador vino. 
  • A la sombra de la higuera, ni te sientes, ni duermas. Porque su sombra es perjudicial.
  • A la sombra de los buenos, viven los malos. 
  • A la sombra de los buenos viven los malos sin freno. 
  • A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
  • A la sombra de un hombre célebre, hay siempre una mujer que sufre. Jules Renard
  • A la sombra del favor, crecen vicios.
  • A la sombra del gitano, medra el villano. 
  • A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
  • A la sombra del nogal, no te sientes a descansar. 
  • A la sombra del que camina se para el que está gateando.
  • A la sopa boba.
  • A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picá (picada). 
  • A la suegra y al gorrión, perdigón.
  • A la suerte hay que ayudarla con esfuerzo y sin dormirse.
  • A la suerte la pintan calva. = A la ocasión la pintan calva.
  • A la suerte, nomás una vez se le ven las orejas.
  • A la tercera, va la vencida. Defiende la perseverancia en la realización de un trabajo. También puede servir de advertencia al que ya ha cometido dos errores para que no cometa un tercero. Por otro lado, recomienda desistir en un empeño que resultó infructuoso por tercera vez o más.
  • A la tercera va la vencida; y a la cuarta la caída. = A la tercera, va la vencida.
  • A la tercera va la vencida, y a la cuarta la jodida. = A la tercera, va la vencida.
  • A la tía, se apalea; a la prima, se le arrima y a la hermana, con más gana. Refrán popular que, en forma de norma establece el trato que ha de darse a las mujeres de la familia bajo criterios machistas.
  • A la tórtola y al moral no los engaña el temporal.
  • A la ultimada brincará.
  • A la una canta el gallo, a las dos el ruiseñor, a las tres la totovía, a las cuatro sale el sol y a las cinco ya es de día. de Jaenpendia 
  • A la una, la aceituna.
  • A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
  • A la vaca brava se le acaricia el ternero. Colombia Para conquistar una mujer con hijo, hay que ganarse primero al hijo. 
  • A la vaca harta, la cola le es abrigada. Señala que, al igual que a la vaca, a la persona que ha comido en abundancia cualquier circunstancia le parece idónea para dormir la siesta.
  • A la vaca, hasta la cola le es abrigada. = A la vaca harta, la cola le es abrigada.
  • A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
  • A la vasija nueva, dura el resabio de lo que se echó en ella. En sentido literal, señala que la vajilla no puede librarse del sabor desagradable que dejan los productos que fueron vertidos en ella cuando era nueva. Por extensión, el refrán hace alusión a la influencia de la infancia en la vida adulta y aconseja, por tanto, no adquirir vicios y malas costumbres durante aquella.
  • A la vecinita, dale en la tacita rota.
  • A la vejez, aladares de pez. Censura a las personas mayores que tiñen sus cabellos para parecer más jóvenes. Por extensión, el refrán critica a los ancianos que tratan de disimular su edad o que no se comportan como, según las convenciones sociales, corresponde a sus muchos años.
  • A la vejez, cascabeles en los pies. = A la vejez, viruelas
  • A la vejez, cuernos de pez.
  • A la vejez, dinero y mujer.
  • A la vejez, estudiar, para nunca acabar.  Alaba el afán de aplicación, insaciable en algunos a pesar de la edad. Así Sócrates, acogido en su celda a la espera de tomar la cicuta, persistía en ensayar cierto aire de flauta. Y como alguien llegase a preguntarle: «¿De qué te servirá, ¡oh Sócrates!, aprender ese aire, si vas a morir?», respondió: «Me servirá para morir sabiéndolo.».
  • A la vejez poco dormir y mucho gruñir. 
  • A la vejez, se acorta el dormir, y se alarga el gruñir. 
  • A la vejez, se apoca el dormir, y se aumenta el gruñir. 
  • A la vejez, viruelas. Hace referencia a la persona mayor que vive situaciones, generalmente de carácter amoroso, poco habituales a su edad.
  • A la vejez y a la juventud, espera el ataúd. = A la losa, tan presto va la vieja como la moza.
  • A la Vera, por piojos y cagalera. Se refiere a la Vera de Plasencia.
  • A la verdad se llega no sólo por la razón, sino también por el corazón.
  • A la viña floja, en noviembre la poda. 
  • A la Virgen de Revenga un serrano le pidió, el amor de una serrana, y la Virgen se lo dio. 
  • A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
  • A la Virgen del Remolino la han subido a la corneja, y la han subido conducida como si fuera una presa. El Molar-Madrid La Ermita de la Virgen del Remolino se encuentra situada en la vega del río Jarama a unos 7 Km. al SE de El Molar, lugar en donde según la tradición se apareció. Allí van cada año los Molareños a por su patrona el Domingo de Resurrección y la llevan después de los festejos patronales que coincide con el día de la Ascensión, en la llamada Romería de El Molar. La ermita fue bendecida en al año 1957 por el obispo auxiliar de Madrid, Don Juan Ricote.
  • A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos. Critica a los que santurronean de continuo, pero mantienen sórdidamente estrujada la bolsa de la caridad.
  • A la virtud, menester hace espaldas.
  • A la virulé (tener un ojo). Tener el ojo en mal estado.
  • A la viuda y al abad, el diablo les amasa el pan.
  • A la vuelta del cerrillo está el ventorrillo.  Se dice, en son de excusa, para inhibirse de lo que fuere y, si es posible, endosárselo a otro. Es casi, pues, sinónimo de aquel otro que dice: A la vuelta lo venden tinto
  • A la vuelta lo venden tinto. Frase usada para desentendernos de lo que nos piden.
  • A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
  • ¡A la zancapella! Andar muy justos de tiempo. Estar obligados a trabajar con prisas y en malas condiciones. de Navarredonda-Madrid 
  • A la zorra, candilazo.
  • A lágrimas de cebolla y caricias de jumento, mucho tiento. de Cantabria
  • A largo camino, se conoce el hombre.
  • A largo plazo, todos calvos. Este es uno de los dichos más repetidos en el entorno bursátil cuando una persona asegura que prefiere invertir a largo plazo. Es una creencia extendida que a largo plazo siempre se gana, especialmente cuando se invierte en bolsa, pero esto es sólo un mito que no siempre se cumple.
  • A largos días, largos trabajos. Quien vive mucho sufre diversas dificultades. 
  • A las andadas volví, pronto me arrepentí.
  • A las azufaifas las llaman gínjoles. Los margaritones, según el vulgo. 
  • A las balas no hay que tenerles miedo, si no a la velocidad con la que vienen. 
  • A las barbas con dineros, honra hacen los caballeros. Denuncia la actitud sumisa que muestran algunas personas jóvenes ante otra rica y anciana con el único propósito de beneficiarse en el reparto de la herencia al fallecer ésta.
  • A las burlas, así ve a ellas que no te salgan a veras.  Recomienda no excederse en la burla, no vaya a ser que al final no haga reír, sino que ofenda. En este sentido, aconseja a las personas moderar la actitud burlesca, no vaya a ser que se vuelva contra ellas.
  • A las cosas ciertas encomendaos y de las vanas esperanzas dejaos.
  • A las cosas menudas, el alguacil acuda y a las cosas grandes, el señor alcalde.
  • A las cuestas. Ir subido en la espalda de alguien. de Navarredonda-Madrid 
  • A las diez, deja la calle para quien es. (Gonzalo Correas) * Que se recojan las mujeres que se sientan a sus puertas a las noches de verano, porque ya la calle es para rondadores. Aunque hoy en día sería de bastante poca aplicación, antaño las gentes llamadas ‘de bien’ o ‘decente’ se recogía en casa pronto y solo quedaban por la calle los juerguistas, noctámbulos y gentes de mal vivir.
  • A las diez, deja las calles para quien es; los rincones para los gatos y las esquinas para los guapos. 
  • A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás. 
  • A las diez, durmida estés. (Gonzalo Correas) = A las diez, en la cama estés.
  • A las diez, durmiendo estés. (Gonzalo Correas) = A las diez, en la cama estés.
  • A las diez, en casa estés; y si se puede, a las nueve. = A las diez, en la cama estés.
  • A las diez, en la cama estés. Recomienda acostarse temprano. El acostarse pronto tiene sus razones laborables (para rendir en el trabajo), médicas (para evitar enfermedades) y morales.
  • A las diez, en la cama estés, mejor antes que después. = A las diez, en la cama estés.
  • A las diez, en la cama estés, y si es antes, mejor que después. = A las diez, en la cama estés.
  • A las diez, en la cama estés, y si puede ser antes, mejor que después.= A las diez, en la cama estés. 
  • A las diez, en la cama estés, y si puede ser antes, no sea después.                           
  • A las diez, en la cama estés, y si se puede, a las nueve. = A las diez, en la cama estés.
  • A las diez, en la cama estés, y si ser, puede, a las nueve.= A las diez, en la cama estés.
  • A las doce del día, no hay mujer honrada ni soldado arrepentido.
  • A las doce, el que no tenga pan, que retoce. Antiguamente las doce era la hora usual del almuerzo en el campo, y dado que la expresión «comerse la olla antes de las doce» significaba anticipar los goces del matrimonio, este refrán aconseja que si algo no puede hacerse, no hay que perder el tiempo en la espera y dedicarse a otra cosa.
  • A las doce, una, y a la una, doce. = A las once, una, y a la una, once.
  • A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación. Proverbio inglés
  • A las Indias van los hombres, a las Indias por ganar, las Indias aquí las tienen si quisieran trabajar.
  • A las hembras y a los charcos, se les entra por en medio. Refrán popular que bajo esas imágenes aconseja afrontar las dificultades que se presentan a lo que uno ha proyectado. Se dice también, en el mismo sentido, que "hay que agarrar el toro por los cuernos". Variante: "a las mujeres y a los charcos hay que entrarles por en medio"; "a las mujeres y a los charcos, no hay que andarles con rodeos".
  • A las manos me ha venido la buena dueña: no creo saldrá dellas con tocas en la cabeza. Anuncia que se da la ocasión propicia para la venganza.
  • A las mil maravillas. De manera perfecta, bien hecho, correcto.
  • A las mujeres bonitas y a los buenos caballos los echan a perder los pendejos. El trato demasiadamente meloso hacia las mujeres agraciadas, las hace abusivas y engreídas; sucede lo mismo con los caballos: quienes los manejan mal, convirtiéndolos en mañosos y rebeldes. En lo que respecta a la mujer, hay un dicho que confirma el actual: A las mujeres, ni todo el amor ni todo el dinero.
  • A las mujeres bonitas y a los caballos buenos, los tarugos los echan a perder. = A las mujeres bonitas y a los buenos caballos los echan a perder los pendejos.
  • A las mujeres les gustan los hombres callados, porque se creen que las están escuchando.
  • A las mujeres les gustan los hombres desesperados; si no los encuentran, los hacen. Leon Daudi
  • A las mujeres, ni todo el amor ni todo el dinero. =A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
  • A las mujeres, por lo que parecen. 
  • A las mujeres y a los charcos, no hay que andarles con rodeos. Sin temor de salpicar o salpicarnos, de manchar o de mancharnos, hay que entrarles con decisión.
  • A las obras me remito. 
  • A las ocho, me como un bizcocho. (Pedro Echarte)
  • A las ocho un bizcocho…, que no marañuelas. (Pedro Echarte)
  • A las once, una, y a la una, once. Refrán mexicano Dicho de cantina de los bebedores empedernidos.
  • A las once, una copa y a la una, once.
  • A las palabras se las lleva el viento. = Las palabras se las lleva el viento.
  • A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
  • A las primeras aguas de octubre, echa (abono) y cubre. de Jaenpendia 
  • A las pruebas me remito. (Pedro Echarte)
  • A las putas y a los barberos, a la vejez los espero.
  • A las putas y ladrones, no les faltan devociones.
  • A las que sabes mueras, y sabía hacer saetas. Refleja el deseo de venganza utilizando las armas que la propia víctima en potencia fabrica.
  • A las regiones altas nunca les faltan tormentas.
  • A las romerías y a las bodas, van las locas todas. Refrán que se usa para criticar a las mujeres aficionadas a las fiestas de todo tipo.
  • A las siete en agosto, sombra en el rostro.
  • A las siete en agosto, ya es lubrihosco.
  • A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
  • A las tres faltas, indicio de panza.
  • A las tres neblinas, llueve. 
  • A las tres va la vencida. = A la tercera va la vencida.
  • A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos. Advierte de que, a menudo, el cazador, creyendo estar cazando, acaba cazado. Por extensión, el refrán señala que, frecuentemente, la persona pretendidamente astuta que tiende una trampa a otra se olvida de que puede caer en una trampa similar a la que él ha ingeniado.
  • A las veces, está la carne en el plato por falta de gato. Indica figuradamente que a menudo algunas mujeres conservan su virginidad no tanto por virtud cuanto porque ningún galán ha venido a ponerles en ocasión de perderla.
  • A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
  • A las veces lleva el hombre a su casa con que llore. Señala que las personas que eligen mal sus amistades son responsables de su desgracia, Así pues, recomienda obrar con criterio en la elección de los amigos.
  • A las veces mal perro roye buena coyunda. Afirma que, a menudo, personas de poca valía disfrutan de posiciones privilegiadas.
  • A las veces ruin cadela, roe buena correa. = A las veces mal perro roye buena coyunda.
  • A las veces tan buena suele ser una gata como una rata.
  • A lenguas vías, luengas mentiras. Nace este refrán de la propensión de algunos viajeros a deslumbrar a sus oyentes fantaseando sobre lo que han visto. Con  parecidas palabras aparece en El criticón: De largas vías, cercanas mentiras.
  • A letra de médico, ojo de boticario. Las nuevas tecnologías están dejando este refrán un poco olvidado, la mayoría de las recetas de ahora están hechas con ordenador. Pero la segunda acepción que hace referencia a que siempre hay alguien que encuentra solución a un problema por muy enrevesado que sea, no pasa de moda.
  • A libro malo, encuadernación buena.
  • A liebre ida, palos al cubil. 
  • A lisonjeros dichos no prestes oídos. 
  • A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
  • A lo bueno, pronto me hago yo; a lo malo, no. 
  • A lo caro, añadir dinero, o dejarlo. Advierte de lo oneroso que resulta mantener y cuidar objetos de mucho valor y de que, a veces, es mejor desprenderse de ellos.
  • A lo colorado, le embiste el toro.
  • A lo corto, y menos daño. Lo dicen en Lumbier-Navarra para reproche de los que optan por el menor esfuerzo.
  • A lo dado, hasta los obispos trotan.
  • A lo dado, no le mires el pelo. 
  • A lo dado, no se le busca lado.
  • A lo dado y a lo fiado, nunca me le he rajado.
  • A lo escrito me remito. Porque el testimonio escrito, a diferencia de las palabras, siempre quebradizas, es lo que prevalece ante la ley. Por eso previene otro refrán: Escribe antes que des, y recibe antes que escribas.
  • A lo hecho no hay remedio, y a lo por hacer, consejo.  Enseña que, en vez de lamentarse, hay que convertir en consejos para el futuro los errores cometidos en el pasado.
  • A lo hecho, pecho. Recomienda asumir las consecuencias de una acción arriesgada, delictiva o desafortunada. Tal vez sea uno de los refranes más conocidos del español; casi podría decirse que forma parte de nuestro acervo lingüístico. Su brevedad, y sus dos palabras más importantes unidas por la rima, ayudan a la memorización fácil. Su lección es incontrovertible: "el pasado no tiene vuelta", "la historia nunca se escribe al revés"... son frases bastante sabidas que apuntan a lo mismo. Hay que aceptar el pasado y sus consecuencias, y a partir de ahí sacar lo mejor en experiencia y posibilidades para ir labrando el futuro. Hay otros refranes afines, de los que citaré uno en tono algo derrotista dentro de su realismo, y otro más optimista. El primero reza así: "A lo que no puede ser los hombros encoger". Y el segundo: "Al osado, la fortuna le da la mano". El punto de equilibrio entre ambas actitudes -realismo y esperanza- es difícil, paro hay que encontrarlo. Fernando Rodríguez-Izquierdo Gavala
  • A lo lejos mirar y en casa quedar.
  • A lo más oscuro, amanece Dios. 
  • A lo mejor, la alegría sólo la viven los que son incapaces de definirla. Monserrat Roig
  • A lo mejor salta el estoque. Previene contra los peligros imprevistos.
  • A lo pasado no hay consejo ninguno. Recomienda dejar de lamentarse y de buscar remedio a lo que ya no lo tiene.
  • A lo que  aceite de oliva echo, sácole provecho.
  • A lo que Dios manda, oreja de liebre.
  • A lo que Dios quiere no hay que resistirse.
  • A lo que el Rey manda y Dios ofrece, hay que hacerse.
  • A lo que está de moda, la gente se acomoda. = A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda. 
  • A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda. Alude a la facilidad con que las personas acatan y hacen suyas las costumbres morales, sociales, estéticas, etc. imperantes en su sociedad y en su tiempo.
  • A lo que estamos, tuerta.
  • A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
  • A lo que íbamos. 
  • A lo que natura no da… ¡piña, mamey y zapote! Este refrán responde a la idea de que con la habilidad esencialmente se nace y difícilmente se aprende.
  • A lo que no puedas, no te atrevas.
  • A lo que no puedas, nunca te atrevas.
  • A lo que no puedas vengar, disimular y esperar.
  • A lo que no puede ser, la espalda has de volver.
  • A lo que no puede ser, los hombros encoger. 
  • A lo que no puede ser, paciencia.
  • A lo que no te agrada, haz que no oyes nada. De tal picardía tachaba una vez a Romanones cierto amigo suyo, arguyendo que siempre había habido sordos de conveniencia; pero el conde, que de veras tardeaba del oído, le replicó: «Te equivocas, créeme. Yo no oigo ya ni lo que me conviene.». 
  • A lo que no tiene remedio, cuartillo y medio. Dice que es tontería pensar en lo que, por ya pasado, resulta irremediable, y que más vale, pues, acogerse al consabido recurso de «beber para olvidar».
  • A lo que no tiene remedio, litro y medio. = A lo que no tiene remedio, cuartillo y medio. 
  • A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
  • A lo que puedas solo no esperes a otro. 
  • A lo que puedes solo, no busques a otro.
  • A lo que se quiere bien, se castiga.
  • A lo que te truje, al toro. Llamada de atención hacia un deber o compromiso descuidado. Cierto ranchero fue a una corrida de toros acompañado de su mujer; ella, coqueta, dirigía miradas incendiarias al público masculino, y el marido, celoso y suspicaz, dándose cuenta de la tomadura de pelo, lanzó a su acompañante esta admonición: —¡A lo que te truje, al toro!, frase convertida ahora en refrán muy frecuente.
  • A lo que te truje, Chencha. Es un mexicanismo para decirle a alguien que no se ande con rodeos. Puede tener dos significados: No te metas en lo que no te importa. Concéntrate en lo que estás haciendo y no te distraigas. Mis padres solían decirme eso todo el tiempo mientras hacía mi tarea. Si de repente volteaba a ver la televisión mi mamá me diría "A lo que te truje chencha" y regresaría a ver mis libros.
  • A lo que te truje vengo.
  • A lo que tú vas, él ya viene. Es mucho más sagaz que tú.
  • A lo  sumurmujo. (Angel) Hacer algo a la chita callando, o sea, a escondidas, en silencio, sin que se enteren.
  • A lo tuyo, tú.
  • A lo tuyo tú,  y a lo mío yo. (Pedro Echarte) 
  • A los 969 años, Matusalén estaba tan bien conservado que le daban apenas 345. Tristán Bernard
  • A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
  • A los años mil, torna el agua a su cubil.
  • A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
  • A los años mil, vuelven las aguas por do solían ir. =  Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
  • A Los Arcos ni por burro, ni por mujer, ni por hombre si puede ser.
  • A los audaces la fortuna les ayuda.
  • A los blancos hizo Dios, a los mulatos San Pedro, a los negros hizo el diablo para tizón del infierno. Martin Fierro (José Hernández)
  • A los bobos se les aparece la Madre de Dios. = A todos los tontos se les aparece la Virgen.
  • A los borricos alfalfa. Se aplica, como subrayado final, a las personas torpes o testarudas («borricos»), cuando no entienden algo que es evidente y se rehúsa, por cansancio, a insistir en más explicaciones.
  • A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
  • A los burros palos, y a la mujer regalos.
  • A los burros se los conoce por sus largas orejas, a los necios por su larga lengua.
  • A los caballos flacos va la mosca. de Francia = Aux chevaux maigres, va la mouche. 
  • A los carabancheles se va la reina, que quiere que la llamen carabanchelera. 
  • A los Carabancheles se va la reina y por eso la llaman Carabanchela. Carabanchel Alto y Bajo, distritos populares de Madrid. La reina se refiere a Doña María Cristina de Borbón.
  • A los cien años todos calvos. = Al cabo de cien años todos seremos calvos.
  • A los cincuenta, el mal del mes ya no lo ves.
  • A los cojos sigue el toro. Señala que las desgracias suelen cebarse en los más débiles. 
  • A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
  • A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
  • A los curas les dicen llaneros solitarios, porque todos los tiros son de plata.
  • A los curas no les pidas, a los frailes no les des, de los ricos no te fíes que te amolarán los tres. de Olite-Navarra 
  • A los de Carbajales, todo lo que pidan dales.
  • A los elefantes les cuesta mucho adaptarse, las cucarachas sobreviven a todo. Peter Drucker
  • A los enemigos, bárreles el camino.
  • A los enfermos los sanos buenos consejos les damos. 
  • A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
  • A los escuderos que se los papen duelos.
  • A los festines de los amigos, ve despacio, pero a sus desgracias deprisa.
  • A los frutos les viene bien el calor de San Miguel. (29 sep.) En San Miguel hay unos días de calor 'El verano de San Miguel' muy apropiados para que los frutos maduren y endulcen.
  • A los galgos del rey no se les escapa la liebre. Porque, al igual que a Fernando VII le ponían las carambolas -dice irónicamente-, así también las piezas de caza. No es extraño, pues, que una vez el emperador Francisco José, contemplando una pieza recién cobrada, llegase a exclamar: «¡Juraría que a esta liebre ya la he cazado tres veces!»
  • A los galgos del rey no se les escapa liebre alguna.
  • A los generosos les hace felices ver a otros felices; los avaros no proceden igual, porque pueden conseguir una felicidad mil veces mayor no haciéndolo. No existe otra razón. Mark Twain 
  • A los hombres, como a los gatos, nos gusta comer peces, pero no mojarnos.
  • A los hombres de carácter les gusta oír hablar de sus faltas; a los otros, no. Ralph Waldo Emerson
  • A los hombres les encanta maravillarse. Esto es la semilla de la ciencia. Ralph Waldo Emerson 
  • A los hombres, querellos; pero que no lo sepan ellos. (Dicen las mujeres) Debo aclarar que el añadido que va entre paréntesis no es de mi cosecha, sino que aparece con el refrán.  Opino que aquí el refranero trata de internarse en el enrevesado mundo de la sensibilidad femenina.  Aconseja no mostrar un amor meloso o abundante en frases que expresen "te quiero", sino más bien poner el amor en la manera de enfocar la vida cotidiana, siguiendo el antiguo dicho de que el amor se ha de  poner más en las obras que en las palabras.  Parece que la mujer teme el posible engreimiento del hombre si éste se ve muy bien querido, y así -mediante cierta moderación en expresar los afectos- se le puede tener un poco a raya.  Dentro de este mundo tan paradójico, cobran sentido expresiones aparentemente contradictorias, como ésta, traída de otro refrán: "Al revés te lo digo, para que me entiendas." Fernando Rodríguez-Izquierdo Gavala
  • A los inocentes los mató Herodes. En alusión a la matanza de niños perpetrada por el rey Herodes en la época del Imperio romano, viene a decir que hoy no quedan sino conchudos y aprovechados.
  • A los locos se les da la razón.
  • A los mayores no vayas con rencores.
  • A los niños, de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
  • A los niños hay que educarlos con amor, amistad y responsabilidad. Juan Bosco
  • A los pendejos ni Dios los quiere.
  • A los que corren en un laberinto, su misma velocidad los confunde. Séneca
  • A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
  • A los quince el que quise, a los veinte el que quiso mi gente y a los treinta el que se presenta.
  • A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
  • A los quince, un duque quiere; a los veinte, a cualquiera que ducados tuviera; y los veinte pasados, al primero que venga, aunque no tenga ducados.
  • A los ricos no les pidas y a los pobres no les des, ni a tu pueblo hagas favores, que te 'gibarán' los tres. 
  • A los sesenta, pocos hombres conservan su herramienta, y es por regla general, que desde los cincuenta anda mal.
  • A los tirones como negra peinando al hijo. Colombia
  • A los tontos, bodrio; a los listos, morcilla. de Estella-Navarra
  • A los tontos de Carabaña, se los engaña con una caña, menos a mí que soy de aquí. Carabaña-Madrid Popular infantil.
  • A los tontos, no les dura el dinero.
  • A los tontos y a los porfiados, la mejor bofetada es dejarlos. 
  • A los treinta doncellez, muy rara vez.
  • A los tres días de abril, el cuclillo debe haber vuelto; si no ha llegado a los ocho, o lo cogieron o ha muerto.
  • A los tuyos, con razón o sin ella. 
  • A los veinte años, la voluntad es reina; a los treinta, lo es el ingenio; a los cuarenta, lo es el juicio.
  • A los veinte años nos preocupa lo que los demás piensan de nosotros. A los cuarenta, ya no nos importa. A los sesenta descubrimos que los demás no han pensado en nosotros en absoluto. Jock Falkson 
  • A los veinte años un hombre es un pavo real; a los treinta, un león; a los cuarenta, un camello; a los cincuenta, una serpiente; a los sesenta, un perro; a los setenta, un mono; a los ochenta, nada. Baltasar Gracián
  • A los veinte de edad valiente, a los treinta, casado, y a los cuarenta, rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavó el pico.
  • A los verdaderos amantes el amor no les satisface jamás. Yves Constantin
  • A los verdaderos genios se les conoce por su sencillez.
  • A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
  • A luengas vías, luengas mentiras. Denota la facilidad con que se miente al hablar de tiempos y lugares lejanos; es decir, la facilidad con que se exagera lo que no puede ser comprobado.
  • A luna blanca, cobertor y manta.
  • A luz de la candela, toda música parece bella. 
  • A llorar a la marea. Canarias Ve a quejarte a otro (que tampoco te va a hacer caso).
  • A macho tonto, arriero loco. = A asno lerdo, arriero loco.
  • A Madrid y a ver al Conde.
  • A maestro de espada, aprendiz de pistola.
  • A maestro de sable, aprendiz de pistola.  
  • A mal abad, peor sacristán. 
  • A mal amo, mal criado.
  • A mal año, manta nueva. 
  • A mal capellán, mal sacristán. = A buen capellán, buen sacristán.
  • A mal comer o bien comer, tres veces beber. 
  • A mal Cristo, mucha sangre. Moteja el recurso de que se han valido siempre los artistas chapuceros para encubrir su incapacidad. Más paladino era el pintor de Orbaneja, que cuando le preguntaban qué estaba pintando, respondía sin ambages: «Si sale con barbas, San Antón; si no, la Purísima Concepción.».
  • A mal dar, apretar el culo contra el sitial. 
  • A mal dar, tabaquear. Tabaquear = Racanear = A mal dar, tomar tabaco.
  • A mal dar, tomar tabaco. (Pedro Echarte) Frase con que se aconseja que en los trabajos y penalidades inevitables de la vida, se busque alguna distracción o entretenimiento.
  • A mal de muchos, remedio de pocos.
  • A mal decir no hay casa fuerte. Reconoce el daño irreparable que producen, incluso en el seno de las familias más reputadas, la calumnia y la maledicencia.
  • A mal decir no hay cosa fuerte. = A mal decir no hay casa fuerte.
  • A mal encuentro, darle la mano y mudar asiento.
  • A mal gobierno, muchas leyes.
  • A mal hablador, discreto oidor. 
  • A mal hecho, ruego y pecho. = A lo hecho, pecho.
  • A mal mortal no hay hierba que val.
  • A mal paso, pasar el último. = A mal paso, pasar postrero.
  • A mal paso, pasar postrero. Afirma que, ante una situación complicada, conviene tomar ejemplo de quienes ya han pasado por ella.
  • A mal pisto, buena sangre de Cristo.
  • A mal que no tieme remedio, no hay más que ponerle buena cara.
  • A mal rey, mala grey.
  • A mal rey, peor consejero. Torquato Tasso
  • A mal sarmiento, buena podadera. 
  • A mal tiempo, buen aliento. Es uno de los refranes más breves, consistente en un pareado tetrasilábico con rima asonante. Cumple, pues, con creces uno de los requisitos básicos de los refranes, a saber: que todo refrán debe tener una forma fácil de memorizar. Su contenido es una buena lección de ánimo, especialmente cuando las circunstancias no ayudan precisamente a cumplir nuestros cometidos. El tesón en sobreponerse a la adversidad debe ser más fuerte y perseverante que la adversidad misma. Existen otras variantes, como el muy conocido proverbio "A mal tiempo, buena cara"; y el dicho latino "Per aspera ad astra", también muy sonoro para el oído, y que puede interpretarse al sentido: "Conquistar las estrellas, por muy dura que sea la ruta a seguir". (Fernando Rodríguez-Izquierdo Gavala)
  • A mal tiempo, buena cara. = Al mal tiempo, buena cara.
  • A mal viaje, manta nueva.
  • A mal viento va esta parva.  = A buen viento va la parva.
  • A mal vivir, mal moriri.
  • A mala cabeza, buenas son piernas. = A mala cabeza, buenos pies.
  • A mala cabeza, buenos pies. Si se nos olvida una cosa importante -el móvil, la agenda, la llave del coche, el bonobús, la lista de compra...- habrá que volver a recogerla. La mala memoria ha de tener su contrapartida en buena disposición para el ejercicio físico. También se dice "Quien no tiene cabeza, tiene pies", "A mala memoria, buenos pies". El hecho mismo de que haya unas cuantas variantes del refrán, indica que el olvido de cosas elementales es muy humano. Como debilidad humana, aceptémosla, y no nos enfademos cuando caemos en ella: simplemente quiere decir que es hora de andar un poquito más, lo cual a su vez es saludable. (Fernando Rodríguez-Izquierdo Gavala)
  • A mala cama, buen sueño. 
  • A mala cama, colchón de vino. Recuerda las propiedades sedantes del vino que pueden ser utilizadas cuando auguramos problemas para dormir.
  • A mala carne, buena salsa.
  • A mala costumbre, quebra
  • A mala costumbre, quemarle la pierna. 
  • A mala cuenta, no hay providencia buena. 
  • A mala gente, envidia fuerte. 
  • A mala leña un buen brazado.
  • A mala lluvia, buen paraguas.
  • A mala mar... lo mejor el bar.
  • A mala memoria, buenos pies. = A mala cabeza, buenos pies.
  • A mala paga, siquiera en pajas. = La mala paga, aunque sea en paja.
  • A mala suerte, envidia fuerte.
  • A mala suerte, envidia grande.
  • A mala venta, mala cuenta.
  • A malas hadas, malas bragas. Refrán que enseña que la mala ropa suele ser indicio de poca fortuna.
  • A malas maestrías muera quien con malas maestrías anda. El refrán avisa de los peligros del trato deshonesto en los negocios.
  • A malas piernas, buenas muletas.
  •  A malos ojos no hay cosa buena. En los mensajes que nos llegan del exterior, hay indudablemente un estímulo que nos viene de fuera, pero también hay un filtro que mediatiza nuestro modo de ver las cosas: nuestra propia subjetividad, nuestro enfoque de la vida. Recuerdo un amigo que, para enfatizar lo que iba a comunicar a continuación, no decía "con toda objetividad...", sino "con toda subjetividad te diré que...". Es casi imposible liberarnos de nuestra subjetividad; de donde se sigue que es una labor necesaria educar esa subjetividad nuestra para que no desfigure la realidad según en cada caso nos apetezca verla. De ahí que el pesimista redomado que todo lo ve mal, no va a percibir en su entorno nada positivo, nada que le levante el ánimo. No sólo se empobrece espiritualmente, sino que a menudo causa problemas entre las personas que lo rodean. Debe poner de su parte y contar con la ayuda de alguien de su confianza, para ejercitarse en aprender a mirar sin prejuicios. (Fernando Rodríguez-Izquierdo Gavala)
  • A malos ratos, buenos tragos. 

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